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ناشر الأصول

Statement by Panama to the 24th Session of IFAD's Governing Council

Señor Presidente del FIDA, Señora Presidenta del Consejo de Gobernadores, respetados colegas Gobernadores, señoras y señores: 

Antes de iniciar nuestra intervención ante este vigésimo cuarto período de sesiones del Consejo de Gobernadores del Fida y aunque el tiempo a nuestra disposición es corto estimo que es imprescindible dedicar una pocas, pero significativas palabras, para reconocer y destacar, la extraordinaria labor efectuada por el Presidente Fawzi Al Sultan durante su gestión al frente del Fondo. Su labor se ha caracterizado por su disponibilidad y búsqueda de soluciones sostenibles a los múltiples problemas que afectan a los pobres del mundo. En nombre del Pueblo y del Gobierno de Panamá, muchas gracias Presidente Al Sultan y le deseamos muchos éxitos para el futuro.

Es tradición nuestra, y así lo volvemos a hacer hoy, iniciar nuestras intervenciones ante el Consejo de Gobernadores reiterando el apoyo de la República de Panamá al principio universal y multilateral del FIDA, así como a su especificidad. Nuestro país está plenamente convencido de que de estos fundamentos depende el destino futuro de los países más pobres y necesitados del planeta. Comprendemos que es difícil para un Organismo de este tipo no caer en las tentaciones del lucro y del crecimiento financiero, pero es gracias a la especificidad de su mandato y a su estructura actual que el Fondo ha adquirido una dimensión más humana. Cualquier otra definición haría imposible mantener estas características tan necesarias para combatir eficazmente la pobreza, el hambre y el subdesarrollo. 

En los últimos 20 años hemos presenciado una infinidad de cambios y transformaciones a todos los niveles, los cuales han afectado los ámbitos políticos, económicos y sociales del mundo. Los mismos han sido consecuencia de numerosos factores, entre los cuales se destacan la creación de nuevos modelos políticos y la tendencia hacia una visión de economías liberalizadas y globalizadas. Estos factores han traído como consecuencia cambios drásticos en los esquemas de desarrollo nacional y regional de los países, influyendo, de forma particular, en los programas de reducción y alivio a la pobreza del medio rural. Señoras y señores, muchas de estas tendencias son negativas para el desarrollo porque han producido el deterioro significativo de la condición social de las personas y a diario someten a cientos de pueblos a mantenerse bajo niveles de pobreza que deben ser causa de vergüenza para quienes se desenvuelven en las altas esferas financieras y políticas internacionales. Este nuevo milenio nace, por lo tanto, con el reto de instituir modelos viables de desarrollo rural que contribuyan al crecimiento económico pero que, al mismo tiempo, puedan resolver los niveles de pobreza, creando y otorgando oportunidades a las sociedades rurales pobres. Creemos que el FIDA tiene la responsabilidad y posee la experiencia necesaria para presentar estrategias, programas y proyectos destinados a tales propósitos y es por ello, que mantenemos la confianza en que sabremos aprovechar y acrecentar los conocimientos acumulados en 23 años de trabajo con los pobres del mundo, para contribuir eficazmente a disminuir la dimensión de la pobreza estructural y transitoria que afecta a millones de personas. 

Ha dejado de ser tolerable que sigamos viviendo en este paradójico mundo en donde se han alcanzado niveles tecnológicos y de producción de alimentos sin precedentes, mientras continúa persistiendo el hambre crónica y la desnutrición generalizada. Insistimos señoras y señores Gobernadores, esta situación debe ser causa del más profundo rubor moral por lo que cada uno de nosotros, sin excepción, está obligado a aportar su parte para tratar de ponerle fin. Y es precisamente por ello, que la Cumbre Mundial sobre la Alimentación, cinco años después, organizada por la FAO para noviembre de este año, debe ser aprovechada para encontrar la voluntad política y fijar los recursos necesarios para alcanzar el objetivo primario de reducir a la mitad el número de pobres antes del 2015. En el logro de este objetivo, el FIDA representa un eslabón primordial y un instrumento indispensable. A este propósito, consideramos importante resaltar que ninguna nación del mundo está excenta del flagelo del hambre y la desnutrición y que causas impredecibles pueden exacerbar esta situación. Por ello, deseamos hacer uso de la oportunidad para expresar a los pueblos hermanos de El Salvador y la India, el dolor que nos embarga por los tristes acontecimientos acaecidos recientemente en sus países que acrecentan aún más sus grandes necesidades. Deseamos exhortar a la comunidad internacional para que continúe movilizando su ayuda hacia estos países.  

Señora Presidenta, nos lamentamos de tener que hacer referencia, una vez más, a un presupuesto de crecimiento cero para el FIDA. Este hecho, que representa una constante para los Organismos dedicados a la Agricultura y la Alimentación, es un fuerte limitante a las potencialidades del Fondo por lo que invitamos a los Estados Miembros a reflexionar sobre el particular. Ya que nos hemos referido al tema de los recursos, y a pesar de que ayer en la mañana completamos la 5° reposición deseamos asimismo animar a quienes no lo han hecho aún, a tratar de cumplir con los compromisos pendientes de las anteriores reposiciones de los recursos del FIDA, y a depositar sus instrumentos de promesas de contribución para la quinta reposición.

Panamá estima ineludible hacer énfasis en la realidad que vivimos en la región de América Latina y el Caribe, en donde en los últimos años han ocurrido una serie de situaciones económicas negativas y catástofres naturales, que agravando los problemas estructurales que caracterizan a nuestros países, han producido un incremento de nuestra pobreza extrema. Resulta evidente, entonces, que la lucha realizada por nuestros gobiernos debe ser complementada por el apoyo internacional a través de organismos que, como el FIDA, tienen el mandato de ayudar a los más necesitados. Deseamos, sin embargo, expresar nuestra firme convicción de que las grandes asimetrías sociales y económicas, así como la injusta distribución de las riquezas, es un fenómeno estructural global y no exclusivo de nuestros pueblos.  

Por último, Señor Presidente, la Delegación que me honro en presidir da una calurosa bienvenida a la República de Islandia como nuevo Miembro del FIDA. 

Muchas gracias.