Presidente del FIDA Pide mas Equilibrio en los Fondos Destinados al Desarrollo

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Presidente del FIDA Pide mas Equilibrio en los Fondos Destinados al Desarrollo

Comunicado de prensa IFAD 18/02

Roma, 20 febrero 2002 – El presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), Lennart Båge, formuló hoy un llamamiento en favor de una distribución más equitativa de los fondos destinados al desarrollo.

En la rueda de prensa conclusiva del 25 Consejo de Gobernadores de esta agencia de Naciones Unidas, celebrado en Roma el martes y miércoles, dijo que si no se tiene en cuenta la ayuda a la pobreza rural, se elimina la posibilidad de obtener reales progresos en la lucha contra la pobreza.

La reunión envía un mensaje importante a la conferencia internacional prevista del 18 al 22 de marzo en Monterrey, México, afirmó, que analizará las propuestas de la comunidad internacional sobre las estrategias de financiamiento contra la pobreza y la posibilidad de lograr el objetivo fijado en la Cumbre del Milenio.

La Cumbre del 2000 en Nueva York se propuso reducir a la mitad en el 2015 los 1.200 millones de personas que viven en la extrema pobreza, con menos de un dólar diario.

Båge recordó que los Jefes de Estado y de Gobierno de todo el mundo se comprometieron a lograr los objetivos de esa Cumbre, “pero ahora debemos ver como se realizarán los financiamientos: “nuestro mensaje es que se deben aumentar los financiamientos y controlar como ha sido gastado el dinero para poder ver los efectos reales en la reducción de la pobreza”.

Una de las mayores prioridades, manifestó, es cambiar la tendencia instaurada en los últimos tiempos de cortar los fondos a los pobres rurales para darlos a los nuevos pobres urbanos: “la mayor parte de los pobres –900 millones de 1.200 millones, se encuentran en las áreas rurales, sin embargo esto no se entiende cuando se establecen las prioridades de la ayuda.

Sostuvo que el progreso hacia un futuro más seguro para millones de personas en las zonas en desarrollo ha sido impedido también por las prácticas comerciales internacionales: “los subsidios de los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) –equivalentes a mil millones de dólares diarios- han hecho muy difícil la competencia de los pequeños agricultores”.

Para las áreas rurales, el único modo de salir de la pobreza es aumentar la productividad e incentivar la agricultura: “pienso que se deba concentrar mucho más sobre el sistema de subsidios y sobre los problemas que representa para el desarrollo”.

El FIDA cree firmemente que los desafíos para vencer la pobreza rural se deben vencer en el ámbito local, si realmente se quiere llevar ayuda a donde es necesario.

Para incrementar el esfuerzo hacia el objetivo de la Cumbre del Milenio, el Fondo ha individualizado estrategias personalizadas para cada una de las seis regiones hacia las cuales se dirigen las ayudas.

Los planes de acción fueron discutidos en mesas redondas dedicadas a las diversas regiones, durante el segundo y último día del Consejo de Gobernadores.

ASIA Y PACIFICO

Incluso solo en virtud de los números, la lucha a la pobreza en Asia y Pacífico determinará el éxito o el fracaso del objetivo del Milenio. Asia es el ejemplo más claro del mundo de lo que se puede hacer en términos de desarrollo en un espacio reducido, subrayó Phrang Roy, director del FIDA para Asia y el Pacífico y asistente del presidente del Fondo.

La región ha experimentado una espectacular transformación, dijo, con 325 millones de personas que han sido ayudas a salir de la pobreza en un plazo de tres decenios, sobre todo China y en el Sudeste asiático.

Sin embargo, más de dos tercios de los pobres del mundo viven en Asia, casi la mitad en el Sudeste asiático. En 1990, el 20 por ciento de los habitantes del Este y del Sudeste asiático y el 42 por ciento de aquellos del Sur de Asia vivían con menos de un dólar diario. El objetivo es hacer bajar los porcentajes respectivamente al 10 y al 21 por ciento.

Si se quiere realmente lograr este objetivo, es necesario garantizar a los pobres rurales una tierra mejor y la seguridad del agua, mayor acceso a la tecnología, a los financiamientos y a los mercados, y más oportunidades de decisión.

Incluso la paz es una de las prioridades de la región, con el peligro de agitaciones que amenaza el crecimiento económico y la estabilidad de muchas áreas. Las mujeres y la población indígena tendrán necesidad de ayudas particulares.

AFRICA CENTRAL Y OCCIDENTAL

El éxito en esta región depende si se considera la pobreza en la dinámica de los rápidos cambios políticos, económicos y ambientales que han ocurrido en el ultimo decenio. La estrategia del FIDA para esta zona incluye una serie de medidas, incluida la inversión en las mujeres, el aumento del nivel de participación, la formación y calificación de las poblaciones indígenas y el mayor acceso a la tecnología. Los esfuerzos deben también ocuparse de los peligros provenientes del HIV/SIDA y de las otras enfermedades como la malaria. Numerosos en la mesa redonda expresaron gran optimismo respecto de la Nueva Alianza para el Desarrollo Africano (NEPAD, una estructura estratégica planteada por los líderes africanos para promover el crecimiento, eliminar la pobreza y detener la marginación africana en el proceso de globalización.

AMERICA LATINA Y EL CARIBE

La reducción de la pobreza en el campo es el obstáculo mayor para esta región. “Lamentablemente en los año 90 no se pudo cambiar la tendencia del aumento de la pobreza generada en los años 80, dijo Raquel Peña-Montenegro, directora de América Latina y el caribe del FIDA. Para ocuparse del problema, el FONDO ha elaborado una estrategia que incluye el aumento de las oportunidades de mercado, un mayor diálogo político, la instauración de alianzas y la promoción de un proceso de aprendizaje, tanto al interior de la región que en las relaciones interregionales.

EUROPA CENTRAL Y ORIENTAL Y LOS NUEVOS ESTADOS NDEPENDIENTES

Los problemas de esta región plantean al FIDA nuevos desafíos. La caída del comunismo llevó a un improviso aumento de la pobreza. Con la brusca interrupción de la actividad de programación fuertemente centrada y de los servicios de Estado, unido a la disolución de los sistemas de producción y de mercado de estos países, se ha creado un vacío institucional. Como resultado, la gente de las zonas rurales se ha visto obligada a resolver sus problemas por sí solos, con pocos servicios y ningún derecho claro sobre la tierra.

“Debemos crear un sistema de registro para estos territorios y una estructura legal de gestión”, solicitó Majid Slama, director del FIDA para la División del Cercano Oriente, Norte de Africa y Europa. La estrategia propuesta para la región incluye la inversión en nuevos proyectos pilotos, el apoyo a la investigación y la formación de nuevos profesionales a través del financiamiento de becas de estudio y acuerdos con nuevos donantes y con el sector privado.

CERCANO ORIENTE Y NORTE DE AFRICA

Los esfuerzos para reducir la pobreza en esta región son obstaculizados por las limitaciones de los recursos naturales, por la fragilidad del suelo que tiende a perder progresivamente el estado de fertilidad, por la escasez de recursos hídricos, por las frecuentes sequía e inundaciones. Se agregan a estos obstáculos también las dificultades de tipo institucional. Por ejemplo, los esfuerzos deben ser hechos para dar a todos los hombres y a las mujeres igual acceso a la tierra, aumentar las inversiones públicas en las infraestructuras en las zonas rurales, mejorar la disponibilidad de los servicios de tipo financiero. La estrategia del FIDA en esta región se concentra también en la diversificación de los caminos de producción de ingresos. Nourddine Mouna, ministro de la Agricultura de Siria, se refirió a “desertificación, sequía y escasez de los recursos hídricos”, como los problemas más graves.


El FIDA es un organismo especializado de las Naciones Unidas con un mandato específico para combatir el hambre y la pobreza en las regiones más desfavorecidas del mundo. Desde 1978 el FIDA ha financiado 603 proyectos en 115 países y en el Lado Oeste y Gaza por un total de aproximadamente 7.3 mil millones de dólares en préstamos y donaciones. Mediante estos proyectos, alrededor de 250 millones de personas de las zonas rurales han tenido la oportunidad de salir de la pobreza. El FIDA pone la mayor parte de sus recursos a disposición de los países de bajos ingresos en condiciones muy favorables, con 40 años de plazo para su pago, incluyendo un período de gracia de hasta 10 años con un cargo por servicio de 0.75% al año.