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Síntesis de las deliberaciones del Foro Campesino

En el marco del primer Foro Campesino celebrado coincidiendo con el Consejo de Gobernadores del FIDA se suscribió la declaración final del taller del año anterior, que constituye la base del proceso y del desarrollo futuro del Foro Campesino.

En el Foro se tomó nota de los resultados y recomendaciones de las consultas nacionales y regionales celebradas en 2005.

Los fructuosos debates de los grupos de trabajo regionales y temáticos de que se informó en la sesión plenaria pusieron de manifiesto las diversidades regionales y varias reflexiones y recomendaciones comunes compartidas por todas las regiones. A continuación figura una breve síntesis de esas reflexiones y recomendaciones compartidas.

La persistencia de la pobreza rural en un mundo rico no se debe únicamente a la falta de asistencia internacional para el desarrollo, sino a que las políticas públicas nacionales desatiendan al sector rural y al resultado que producen unos modelos prescriptivos que no abordan los problemas críticos a que se enfrentan los pequeños campesinos y los agricultores familiares, los pescadores artesanales y otros productores de escasos recursos en las situaciones concretas en que se ganan la vida. Todos los participantes subrayaron el problema del insuficiente rendimiento de la agricultura familiar a causa de los precios injustos y de la debilidad de la posición que ocupan los pequeños campesinos en los procesos que agregan valor a los productos. Recalcaron que la concentración cada vez mayor de poder y de riqueza, situación en la que una competencia acerba es la norma, pone en peligro los medios de subsistencia de los pobres y cualquier perspectiva de mejora. Muchas organizaciones expresaron preocupaciones y desacuerdos graves con respecto a las políticas actuales de instituciones como el FMI, el Banco Mundial y la OMC.

El deterioro de los medios de subsistencia rurales está causado en gran medida por la falta de capacidad de las organizaciones rurales para influir en las políticas y negociar con otros agentes. También se debe al hecho de que los gobiernos y las instituciones internacionales apenas dejan margen para un diálogo social integrador en el que se tengan en cuenta las perspectivas de quienes viven en las zonas rurales. Las organizaciones campesinas participantes exhortaron al FIDA a que respaldara sus actividades de creación de capacidad en el ámbito de las políticas, tanto en el plano nacional como en el regional. Exhortaron igualmente al FIDA a que prestara apoyo directo a fin de habilitar a sus miembros para interactuar con el mercado de manera más equitativa y lucrativa.

Todos los participantes insistieron en la difícil situación de las mujeres y los jóvenes rurales y en su falta de perspectivas de obtener medios de subsistencia. El FIDA y las organizaciones campesinas deben atajar esta situación.

La mayoría de las conclusiones y recomendaciones del Foro se refieren a dos cuestiones fundamentales: las operaciones apoyadas por el FIDA y el proceso del Foro Campesino.
En ambos terrenos, no se trata únicamente de que las organizaciones campesinas colaboren en la realización del programa del FIDA, sino de que el Fondo coopere con los programas de aquéllas.

LAS OPERACIONES APOYADAS POR EL FIDA

Las asociaciones entre el FIDA y las organizaciones campesinas abarcan el desarrollo de estrategias y programas de inversión. Se recomendó que las organizaciones campesinas participaran —y en todos los casos al menos fuesen consultadas— en la elaboración de las estrategias del FIDA en los planos nacional (COSOP) y regional. Las organizaciones campesinas deberían intervenir sistemáticamente en el diseño, la ejecución y la evaluación de los programas y proyectos, tanto si se financian mediante préstamos como con cargo a donaciones. De modo similar, en todas sus intervenciones, el FIDA debería asignar una financiación directa específica a organizaciones rurales para que, de manera independiente, evaluaran la eficacia y el impacto de esas intervenciones.

Como el FIDA está revisando su Marco Estratégico, los participantes recomendaron que se considerase que las organizaciones campesinas nacionales son agentes fundamentales de la potenciación de la capacidad de acción de los pobres de las zonas rurales.

EL PROCESO DEL FORO CAMPESINO

Los participantes confirmaron su compromiso con el Foro Campesino en tanto que proceso de abajo arriba permanente, espacio de consultas y diálogo centrado en la reducción de la pobreza rural. Respeta las organizaciones existentes, su diversidad y autonomía y no crea estructuras paralelas.

El ciclo del Foro Campesino 2006-2008 comprenderá un número considerable de consultas nacionales en cada región, cuyas conclusiones alimentarán los debates de los foros regionales o subregionales, antes del período de sesiones del Consejo de Gobernadores de 2008. Habrá que determinar la planificación de esas consultas región por región junto con las organizaciones regionales e internacionales. La coordinación con otras organizaciones internacionales, en particular con la FAO, reforzará el proceso del Foro y reducirá al mínimo el tiempo y los recursos que las organizaciones campesinas deberán consagrarle.
Se debe institucionalizar la interfaz del Foro Campesino y el Consejo de Gobernadores del FIDA.

Los participantes en el Foro propusieron que se elaborasen unos principios de actuación convenidos, o código de conducta, para guiar las interacciones y las asociaciones entre las organizaciones campesinas y el FIDA.

DEBATES TEMÁTICOS

Durante el Foro Campesino hubo tres debates temáticos en grupo de trabajo referentes a los temas siguientes: a) el acceso a los recursos naturales (tierras, agua, bosques y pesca) en condiciones favorables a los pobres; b) la creación de capacidad de las instituciones rurales de base y el desarrollo institucional favorable a los pobres, y c) la integración de los mercados regionales y la agricultura familiar.

Los debates fueron muy fructuosos porque en ellos se expresaron y analizaron no sólo las distintas realidades regionales y nacionales, sino también las distintas posiciones y los diversos enfoques de las organizaciones asistentes.

A continuación figuran las principales recomendaciones formuladas al FIDA para su colaboración y asociación con organizaciones campesinas a propósito de estas cuestiones. En todos los casos, se deberá prestar la debida atención a las características propias y las diferencias regionales y nacionales.

El acceso a los recursos naturales (tierras, agua, bosques y pesca) en condiciones favorables a los pobres

Situar el acceso a los recursos naturales en los programas de actuación a todos los niveles. Facilitar el diálogo entre los gobiernos y los representantes de los pequeños campesinos y pastores, las mujeres rurales, los pueblos indígenas, las comunidades costeras y otros grupos marginados.

Prestar servicios de apoyo a los beneficiarios de la reforma agraria para que hagan un uso productivo de sus tierras. En determinados países, ayudar a regularizar sus derechos de uso o de propiedad.

Reforzar la capacidad de las organizaciones populares para que participen en la formulación, la ejecución, el control y la evaluación de las políticas relativas a las tierras.

Creación de capacidad

Se recomendó la financiación directa para la creación de capacidad de las organizaciones campesinas. Al respecto, las prioridades habrán de ser establecidas por las propias organizaciones campesinas. Es fundamental comprender que los procesos encabezados por los campesinos llevan tiempo y necesitan una intervención a largo plazo y la disposición a equivocarse y extraer enseñanzas de los errores.

La creación de capacidad puede referirse a la intervención en la política, el papel económico de las organizaciones campesinas, la mejora de la comunicación entre los campesinos y la sociedad en general o la elaboración de una carta, de alcance nacional, entre organizaciones campesinas y gobiernos.

La integración de los mercados regionales y la agricultura familiar

El FIDA debería apoyar la realización de una evaluación del impacto de las políticas de integración de los mercados regionales y de la liberalización de los mercados sobre la agricultura familiar y los medios de subsistencia de los pobres de las zonas rurales. El FIDA debería contribuir a una amplia campaña de difusión de las conclusiones de esta evaluación.
El FIDA debería proseguir y ampliar su apoyo a la creación de plataformas regionales de diálogo y negociaciones entre las organizaciones campesinas y los gobiernos en el seno de las instituciones subregionales y regionales que intervienen en los procesos de integración (por ejemplo, REAF/MERCOSUR).

Debería seguir apoyando las consultas regionales entre organizaciones campesinas acerca de sus iniciativas de presión y promoción en favor de sus procesos de integración y la elaboración de políticas agrícolas comunes regionales (por ejemplo, el apoyo que el Fondo presta a las organizaciones campesinas para promover la iniciativa de la NEPAD).