Visor de contenido web

Respuesta del FIDA a la guerra en Ucrania

Los conflictos y la inseguridad alimentaria van de la mano. Es imposible contar con sistemas alimentarios estables y promover el desarrollo sostenible si no hay paz. La guerra en Ucrania no solo ha desencadenado una crisis humanitaria, sino que también está aumentando los precios de los alimentos y los combustibles, lo que a su vez está afectando a las personas más vulnerables del mundo.

Aun antes de la guerra, los efectos combinados de la COVID-19, los fenómenos meteorológicos extremos y la inflación, que estaba haciendo estragos en la oferta y los precios de los alimentos, estaban agravando la crisis alimentaria. Ahora, a medida que el conflicto está arrasando una de las principales regiones exportadoras de alimentos y productos básicos, la crisis alimentaria se grava rápidamente.

Para responder a la situación, el FIDA ha puesto en marcha una iniciativa de respuesta a la Iniciativa para Hacer Frente a la Crisis (CRI por sus siglas en inglés), un mecanismo de financiación dirigido a apoyar a los pequeños productores más afectados por la crisis en Ucrania. La iniciativa busca facilitar su acceso a los insumos, el crédito, la infraestructura en pequeña escala y la información que necesitan para preservar su seguridad alimentaria y ganarse la vida de forma decente, a la vez que se adaptan a los continuos impactos del cambio climático. También respalda los esfuerzos a largo plazo del FIDA dirigidos a mejorar la resiliencia de las comunidades rurales pobres en los países en desarrollo alrededor del mundo.

Por sobre todas las cosas, el FIDA se suma al llamamiento del Secretario General de las Naciones Unidas y de la comunidad internacional de terminar de inmediato con la guerra en Ucrania, restaurar la paz y velar por los derechos humanos.

Publicador de contenidos

Iniciativa del FIDA para Hacer Frente a la Crisis

En respuesta, el FIDA ha puesto en marcha la iniciativa de respuesta a las crisis, un programa dirigido a proteger los medios de vida y fortalecer la resiliencia de las comunidades rurales que atenderá las necesidades urgentes ocasionadas por la guerra, a la vez que buscará aprovechar nuevas oportunidades de mercado para los pequeños productores.