El Consejo de Gobernadores del FIDA habla con una sola voz sobre el impacto de la crisis financiera

IFAD Asset Request Portlet

Publicador de contenidos

El Consejo de Gobernadores del FIDA habla con una sola voz sobre el impacto de la crisis financiera

Kanayo F. Nwanze nombrado nuevo Presidente del FIDA

Roma, 20 de febrero de 2009. El Consejo de Gobernadores del FIDA, que concluyó ayer en Roma, habló con una sola voz ante el violento impacto de la crisis económica y financiera  mundial sobre el sector más vulnerable, el de los habitantes pobres de las zonas rurales.

Los representantes de los Estados participantes en el Consejo subrayaron que el mandato del FIDA en favor de los campesinos más pobres es hoy más relevante que nunca.

En su mensaje, el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, dijo que el FIDA es un importante miembro de la familia de Naciones Unidas y "un aliado clave de los pequeños agricultores del mundo".

Paulo Bernardo Silva, Ministro de Planificación, Hacienda y Gestión de Brasil, y Nicola Cosentino, Subsecretario de Economía y Hacienda de Italia, destacaron el importante papel que juegan los pequeños campesinos para garantizar la seguridad alimentaria, aumentar la productividad agrícola y contribuir al desarrollo económico.

El Consejo de Gobernadores, la máxima instancia decisoria del FIDA, eligió a Kanayo F. Nwanze como nuevo Presidente del Fondo por un período de cuatro años. Nwanze, actualmente Vicepresidente del FIDA, asumirá su nuevo cargo el primero de abril.

Durante los dos días de reunión, el FIDA dio la bienvenida a la República de las Islas Marshall como nuevo miembro, aumentando así a 165 los Estados integrantes del Fondo.

El Consejo aprobó la 8ª Reposición de los recursos del FIDA, que alcanzó una cifra récord de 1 200 millones de dólares, y reconoció los esfuerzos de los Estados Miembros para alcanzar este resultado.

El Consejo destacó también la labor del Presidente saliente del FIDA, Lennart Båge, cuya visión permitió la evolución del FIDA en un eficaz instrumento para combatir la pobreza rural.

Los delegados expresaron su confianza en el Presidente electo Nwanze, subrayando que la fuerza del FIDA reside en sus miembros, una alianza única entre  países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), países en desarrollo, y miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Durante la reunión del Consejo se realizaron tres mesas redondas:

La primera se dedicó a la Volatilidad de los precios de los alimentos y cómo ayudar a los pequeños agricultores a enfrentar la crisis. Los participantes examinaron las diferentes políticas públicas locales, nacionales e internacionales destinadas a reducir la pobreza rural y la vulnerabilidad.  Hubo consenso en plantear soluciones centradas en las necesidades locales de los campesinos, que se adapten a la lógica de los mercados, sostenidas por un aumento de la inversión pública y privada, y de la Ayuda Oficial al Desarrollo destinada a la agricultura.

La demanda creciente de tierra: riesgos y oportunidades para los pequeños campesinos fue el tema de la segunda mesa redonda  En Africa, Asia y América Latina, inversionistas locales y extranjeros están comprando tierras agrícolas para producir agrocombustibles o para arrendarla a productores de alimentos. La discusión se centró en cómo asegurar que esas inversiones redunden en beneficio de los campesinos pobres y en cómo evitar los riesgos de que éstos pierdan sus derechos a la tierra.

La Mesa Redonda 3, sobre Investigación e Innovación de los Pequeños Agricultores en el contexto del cambio climático reconoció la necesidad de nuevas ideas para enfrentar temas como el hambre y la pobreza, la sanidad, la nutrición y el medio ambiente donde los antiguos enfoques han fracasado. El debate se centró en la necesidad de involucrar a los pequeños campesinos en el desarrollo de enfoques innovadores.  Los participantes reconocieron la necesidad de fomentar la investigación entre los pequeños productores y acordaron que el conocimiento científico moderno necesita integrarse con los conocimientos tradicionales de las comunidades rurales.


El FIDA se instituyó hace 30 años con la finalidad de combatir la pobreza rural, una de las consecuencias fundamentales de los episodios de sequía y hambruna que se sucedieron a principios de los años setenta. Desde 1978, el FIDA ha invertido más de 10 600 millones de dólares estadounidenses en préstamos a bajo interés y donaciones que han ayudado a unos 350 millones de mujeres y hombres muy pobres de las zonas rurales a incrementar sus ingresos y sustentar a sus familias. El FIDA es una institución financiera internacional y un organismo especializado de las Naciones Unidas, que representa una asociación mundial entre los países miembros de la OCDE, la OPEP y otros países en desarrollo. En la actualidad el FIDA presta apoyo a cerca de 250 programas y proyectos en 87 países en desarrollo y un territorio.

Comunicado de prensa No.: IFAD/12/09