La ganadería, elemento fundamental para combatir el cambio climático en Kirguistán

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La ganadería, elemento fundamental para combatir el cambio climático en Kirguistán

Los sistemas alimentarios que incluyen la ganadería brindan oportunidades únicas en lo que respecta a la seguridad alimentaria, la salud ambiental y la acción climática. Cientos de millones de personas de todo el mundo dependen de la ganadería para su sustento, y los sistemas basados en este sector son fundamentales para facilitar que los productores se adapten al cambio climático. Si bien esos sistemas generan sus propias emisiones de gases de efecto invernadero, principalmente metano y óxido nitroso, cuando se gestionan bien pueden llegar a ser inocuos para el clima. Si se emplean estrategias de pastoreo cuidadosas, entre otras prácticas, estos sistemas pueden tener un impacto positivo en la biodiversidad e incluso evitar o revertir la degradación de las tierras.

Esto es especialmente importante en países como Kirguistán, donde más de la mitad de la superficie terrestre del país se destina al pastoreo de 1,7 millones de reses y 6,3 millones de ovejas y cabras.

Al igual que casi todos los demás países, Kirguistán ha prometido reducir sus emisiones de carbono en aras de limitar el calentamiento global a entre 1,5 ºC y 2 ºC. El país reconoce que una parte importante de esas iniciativas consistirán en modificar el sector de la ganadería.

Planificación del futuro para fijar metas relacionadas con el cambio climático 

La FAO y el FIDA están ayudando al Gobierno de Kirguistán a ajustar su compromiso de limitar las emisiones en el futuro, como se recoge en sus contribuciones determinadas a nivel nacional.

Una serie de analistas de la FAO y el FIDA están utilizando una herramienta conocida como Modelo Interactivo de Evaluación Ambiental de la Ganadería Mundial (GLEAM-i) para calcular las emisiones nacionales generadas por el sector ganadero en la actualidad, así como las posibles reducciones que podrían lograrse gracias a un nuevo proyecto financiado por el FIDA que se está diseñando para el país. Esta herramienta, diseñada por la FAO, está disponible en línea de forma gratuita y permite poner a prueba las predicciones de las futuras situaciones hipotéticas aplicando el enfoque más avanzado del Nivel 2 del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).

Según esas evaluaciones, Kirguistán podría impulsar la producción ganadera y, al mismo tiempo, reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero.

Reducción de las emisiones al tiempo que se aumenta la productividad

En concreto, los resultados de las evaluaciones de GLEAM-i sugieren que la adopción de una serie de medidas combinadas podría aumentar en torno a un 4 % la producción total de proteínas y, al mismo tiempo, reducir las emisiones en un 17 %, sin necesidad de aumentar la cantidad de ganado.

La reproducción de las vacas a una edad más temprana, por ejemplo, permitiría reducir la cantidad de terneras necesarias para su sustitución. A su vez, esto disminuiría la cantidad de animales para carne del rebaño y reduciría el tamaño total de este. Por lo tanto, se podría producir la misma cantidad de proteínas con menos animales y reducir así tanto las emisiones totales como su intensidad (esto es, los gases emitidos por unidad de producto).

Los animales sanos producen más carne y leche que los animales enfermos. En consecuencia, las vacunas y la mejora de los servicios veterinarios son esenciales para reducir las tasas de mortalidad y aumentar la producción de leche y carne. Además, cuando los animales gozan de mejor salud, no es necesario que los propietarios posean rebaños tan grandes, ya que es mejor tener menos animales y más productivos, que rebaños grandes con animales poco o nada productivos.

El uso de mejores piensos también contribuye a mejorar la salud y la productividad del ganado. Por lo tanto, las emisiones pueden reducirse aún más si se disminuye la cantidad de heno de baja calidad empleado en sus dietas y se aumenta el consumo de productos agrícolas más nutritivos, como la remolacha azucarera y el maíz. Cultivar más forraje también alivia la presión del pastoreo en los pastos cercanos, que a menudo quedan degradados.

Análisis para fundamentar las inversiones con bajas emisiones de carbono

Estas recomendaciones ya se han utilizado como base para actualizar las contribuciones determinadas a nivel nacional por Kirguistán, y probablemente se incorporen en el marco del nuevo proyecto del FIDA. Mientras tanto, la versión actualizada de las contribuciones determinadas a nivel nacional se presentará en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que tendrá lugar en Glasgow en noviembre de 2021.

Las aportaciones realizadas por el FIDA y la FAO a las contribuciones determinadas a nivel nacional de Kirguistán no habrían sido posibles sin la colaboración de la Agencia Alemana de Cooperación Internacional (GIZ) y sin el apoyo de UNIQUE (una empresa especializada en analizar el uso de la tierra) y CAMP Alatoo (un laboratorio de ideas local), así como del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

A medida que Kirguistán avanza hacia sus nuevos objetivos, el FIDA y la FAO se preparan para utilizar esa herramienta en apoyo de otros Gobiernos. Ambas organizaciones han firmado una colaboración bienal dirigida a utilizar GLEAM-i para evaluar la producción ganadera en otros proyectos financiados por el FIDA en Etiopía, Kenya, Lesotho y Tayikistán. Se impartirán una serie de cursos de capacitación para enseñar a los investigadores y los profesionales del desarrollo a utilizar la herramienta en esos países, al igual que en Kirguistán.

 

Para obtener más información sobre estrategias de ganadería resilientes al clima que generan bajas emisiones de carbono, haga clic aquí.

Consulte más información sobre la labor del FIDA en Kirguistán.