Innovaciones que benefician a los productores de té de Sri Lanka

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Innovaciones que benefician a los productores de té de Sri Lanka

Sri Lanka lleva exportando té a todo el mundo desde que la planta se importó por primera vez a la isla hace unos 150 años. Desde entonces, las plantaciones de té con frecuencia se han ido traspasando de una generación a otra, sobreviviendo a los buenos tiempos y a los malos. A pesar de que el té de Sri Lanka sigue siendo uno de los más valorados en todo el mundo, la cantidad de tierras destinadas a su producción ha ido disminuyendo desde que alcanzó su máximo a principios de la década de 1970. Casi la mitad de esas tierras tienen una antigüedad superior a 20 años, lo que obliga a replantarlas para poder mejorar las cosechas y la productividad. No obstante, los pequeños productores no disponen de la capacidad necesaria para hacerlo, ya que suelen transcurrir entre tres y cuatro años desde que comienzan los trabajos en una plantación antigua hasta que se produce la primera venta del nuevo té, es decir, pasan tres o cuatro años en los que el productor no percibe ningún ingreso.

© FIDA / STaRR

Véase el sitio web del FIDA y del Proyecto de Reactivación del Cultivo de Té y Caucho en Pequeñas Explotaciones (STaRR)

Gracias a la asistencia financiera brindada por el FIDA y el Gobierno de Sri Lanka, el Proyecto de Reactivación del Cultivo de Té y Caucho en Pequeñas Explotaciones colabora con el Organismo para el Desarrollo de los Pequeños Productores de Té y el Instituto de Investigación del Té de Sri Lanka con el objetivo de replantar 4 500 hectáreas de tierras improductivas destinadas al cultivo de té. El objetivo principal radica en mejorar la productividad, la rentabilidad y la resiliencia de las actividades económicas de los pequeños productores de té y caucho. El proyecto ayuda a los pequeños productores de té y caucho a mejorar su organización y aumentar la eficacia y la sostenibilidad de su producción y comercialización, además de facilitar su acceso al crédito.

Para lograr esos objetivos, el proyecto ha respaldado la introducción de innovaciones que abordan uno de los mayores obstáculos de todo el proceso: el largo intervalo de tiempo entre la inversión inicial y la comercialización. Uno de los principales factores de este intervalo de entre tres y cuatro años es el período de rehabilitación de los suelos, que dura entre 18 y 24 meses. En las plantaciones de té antiguas, los suelos a menudo presentan varios problemas al mismo tiempo, como parásitos (nematodos), falta de nutrientes, calidad deficiente del suelo y alto grado de acidez. Cualquiera de estos impedimentos es lo suficientemente grave como para que el suelo requiera rehabilitación; un proceso en el que las plantas de té viejas se arrancan de raíz y, en su lugar, se cultiva y poda una planta conocida localmente como citronela (Cymbopogun Confertiflorus). Posteriormente, esa hierba podada se mezcla con el suelo en ciclos trimestrales.

© FIDA / STaRR

En 2020, el proyecto introdujo dos aspectos innovadores que permitieron que los pequeños productores acortaran a un año el proceso de rehabilitación de los suelos, o incluso lo evitaran completamente, dependiendo de las condiciones del suelo. Esto repercutió de manera considerable en el tiempo que debían esperar los productores para la comercialización y, en promedio, lo acortó de cuatro a dos años.

La primera innovación consiste en introducir el pasto CO3, también denominado pasto napier híbrido. Si bien esta planta se desarrolló a finales de la década de 1990 como forraje para el ganado, también puede utilizarse para rehabilitar los suelos, como la citronela. Sin embargo, presenta una ventaja con respecto a esta: consigue los mismos resultados en la mitad de tiempo. En 2020, esta planta comenzó a utilizarse en el marco del proyecto y, gracias a la difusión de información sobre el menor tiempo de rehabilitación necesario, se convenció a más pequeños productores para que participaran en el proyecto.

Tras esto, se introdujo una nueva innovación que acortó todavía más el tiempo de rehabilitación, a saber, la replantación directa de té en función de los resultados relativos al análisis de la calidad del suelo. Si el suelo no se ha alterado mucho recientemente (por ejemplo, si ya se han arrancado las antiguas plantas de té el suelo no cumple los requisitos, pues no se pueden calcular las propiedades físicas mediante un análisis de la calidad del suelo), el Instituto de Investigación del Té de Sri Lanka, que gracias al proyecto ahora dispone de mecanismos avanzados para el análisis de los suelos, puede tomar una muestra y analizarla.

© FIDA / STaRR

En función de los resultados, los pequeños productores pueden elegir entre tres opciones:

  • Si el suelo no sufre ninguno de los problemas mencionados, reciben un permiso para arrancar las raíces y replantar de manera inmediata, sin necesidad de someterse a un período de rehabilitación.
  • Si se considera que el suelo es demasiado ácido, deben añadirle dolomita mineral (carbonato de calcio y magnesio) hasta alcanzar un nivel de pH adecuado de entre 4,5 y 5,5.
  • Si el suelo no supera el análisis de calidad o contiene parásitos nematodos, deberá rehabilitarse. Aun así, ahora esto puede hacerse con pasto napier híbrido, en lugar de con citronela.

Gracias a las dos innovaciones introducidas a través del proyecto, los pequeños productores pueden acortar a entre uno y tres años, dependiendo del estado de sus tierras, un proceso que antes se alargaba hasta cuatro años. En el pasado, esa duración constituía un obstáculo importante a la hora de convencer a los agricultores para que rehabilitaran sus cultivos de té, ya que la mayoría de ellos poseían menos de media hectárea de tierra y no podían permitirse dejar de recibir ingresos durante mucho tiempo. Gracias a la combinación del menor período de rehabilitación y el pago por adelantado de los subsidios al principio del proceso, el proyecto ha logrado aumentar notablemente el grado de participación. En consecuencia, los agricultores se beneficiarán de plantaciones de té más productivas y de mayor calidad, lo que a su vez les permitirá aumentar sus ingresos.

 

Más información sobre el FIDA y Sri Lanka.