Investing in rural youth is essential to stem the global migration crisis, says new IFAD President

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El nuevo Presidente del FIDA considera que la inversión en los jóvenes del medio rural es fundamental para frenar la crisis migratoria mundial

©IFAD/Giulio Napolitano

Roma, 3 de abril de 2017 – Gilbert F. Houngbo, que ha asumido hoy el cargo de sexto Presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), ha señalado que lograr que los jóvenes de las zonas rurales puedan tener acceso a financiación y obtener ingresos decentes es fundamental para frenar la emigración a Europa y a otras partes del mundo.

El FIDA es un organismo especializado de las Naciones Unidas y una institución financiera internacional que invierte en la erradicación de la pobreza y el hambre en las zonas rurales de los países en desarrollo. Gilbert F. Houngbo, con una dilatada experiencia en asuntos políticos, desarrollo internacional y gestión financiera, que incluye un mandato como primer ministro del Togo, toma posesión de su cargo al frente del FIDA en un momento de importancia decisiva. Existe el peligro de que la evolución de las prioridades gubernamentales y las numerosas emergencias mundiales, como los 20 millones de personas actualmente amenazadas por la hambruna en el Cuerno de África, conlleven el desvío de una parte de los fondos que vienen destinándose al desarrollo a largo plazo.  

En opinión del nuevo Presidente, se corre el riesgo de que, si no se invierte suficientemente en las comunidades más vulnerables del mundo, aumenten la inestabilidad y los conflictos, y las personas tengan mayores dificultades para recuperarse de las crisis, todo lo cual les dará más motivos para huir de las zonas rurales.

“No quiero que la gente vea la vida en las zonas rurales solo como una situación de penuria y que viva allí por necesidad”, afirmó el nuevo Presidente del FIDA. “Es necesario que en nuestro trabajo abordemos esas penurias, de manera que los jóvenes puedan vivir felices en un entorno rural, en lugar de intentar trasladarse a la capital o salir de su país”.

El propio Gilbert F. Houngbo nació y se crió en una pequeña explotación familiar de una zona rural del Togo. El esfuerzo de sus padres por obtener ingresos del cultivo y la venta de su cosecha, incluso en tiempos de dificultades, le permitió cursar estudios y salir de la pobreza.

El nuevo Presidente del FIDA dijo al respecto: “mi punto de vista de la dimensión económica de la producción de alimentos se remonta a mis años en la escuela primaria”. Y añadió que “la seguridad alimentaria y la nutrición son fundamentales, pero es preciso que vayamos un paso más allá y nos esforcemos por centrarnos en la lucha contra la pobreza y en ver la agricultura como una actividad generadora de ingresos decentes”.

Sus propias experiencias hacen que sea muy consciente de los problemas a los que se enfrentan las familias de las zonas rurales y de la manera en que la falta de infraestructura y de oportunidades puede conducir a que los jóvenes abandonen sus hogares en busca de una vida mejor.

“Es de todo punto inaceptable que a la edad de 8 años tuviera que caminar cuatro kilómetros todas las mañanas para recoger agua para mi casa, y que algunos años después me viera obligado a recorrer 20 kilómetros diariamente para llegar a la escuela secundaria”, agregó. “Y es inaceptable que en la actualidad haya niños que tengan que pasar por lo mismo 40 o 50 años más tarde. Por eso no puedo descansar cuando veo esas situaciones”. 

El nuevo Presidente del FIDA afirma que su prioridad es velar por que el Fondo siga disponiendo de los recursos necesarios para invertir en las zonas rurales, a fin de que estas se transformen en lugares de prosperidad y esperanza, en los que las personas puedan construir vidas dignas y no verse abocadas a la emigración.

“Mi objetivo es asegurarme de que, al final de mi mandato, la repercusión del FIDA en la mitigación de la pobreza por medio de la agricultura y la nutrición haya aumentado de manera decisiva”. Y añadió: “El pequeño tamaño y la agilidad del FIDA constituyen puntos fuertes. Necesitamos maximizar el aprovechamiento de esos puntos fuertes para poder lograr verdaderos resultados sobre el terreno. Es necesario que convenzamos con argumentos a nuestros principales proveedores de recursos de que podemos hacer más, no solo de palabra, sino de obra”.

Hasta su nombramiento como Presidente del FIDA, Gilbert F. Houngbo desempeñaba el cargo de Director General Adjunto de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), institución en la que dirigió operaciones sobre el terreno en más de 100 países y gestionó sus asociaciones bilaterales y multilaterales. También desempeñó distintos cargos directivos en el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), incluido el de Jefe de Gabinete y Subsecretario General y el de Director de la Oficina Regional para África, en la que dirigió programas de mitigación de la pobreza en 45 países de África Subsahariana.

Comunicado de prensa n.: FIDA/25/2017

El FIDA invierte en la población rural y, al empoderar a estas personas, les ayuda a reducir la pobreza, aumentar la seguridad alimentaria, mejorar la nutrición y fortalecer su resiliencia. Desde 1978, hemos destinado 18 500 millones de dólares de los Estados Unidos en donaciones y préstamos a bajo interés a proyectos que han permitido llegar a alrededor de 464 millones de personas. El FIDA es una institución financiera internacional y un organismo especializado de las Naciones Unidas con sede en Roma, donde se encuentra el mecanismo central de las Naciones Unidas para el sector de la alimentación y la agricultura.

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Joanne Levitan

Senior Communication Officer: Global Outreach

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