To reverse numbers living in fragile situations, IFAD member states call for increased focus on poorest in rural areas

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El FIDA pide invertir en las zonas rurales pobres para disminuir el número de personas vulnerables

Para revertir el número de personas que viven en situaciones de fragilidad, los Estados miembros del FIDA piden que se centre más la atención en los más pobres de las zonas rurales

©IFAD/Giulio Napolitano

Roma, 14 de febrero de 2018 – El 41º Consejo de Gobernadores del Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA) concluyó este jueves con un llamado a los líderes mundiales, invitándolos a construir instituciones fuertes, a mejorar la capacidad en las áreas rurales para superar las situaciones de vulnerabilidad y a dar incentivos a los jóvenes para que permanezcan en las zonas rurales. 

Esto en un mundo donde hay un número creciente de personas -aproximadamente 1.600 millones- que viven en situación de fragilidad.

Durante el evento anual de dos días que se realizó en la sede central en Roma, los miembros que representan los Estado miembros del FIDA discutieron sobre cómo las áreas rurales son cada vez más afectadas y condicionadas por los problemas globales.

En ese sentido, Olusegun Obasanjo, ex presidente de Nigeria habló el último día, sobre la creciente amenaza que representa el cambio climático.

"Para nosotros en África, el cambio climático no es un concepto lejano o abstracto, es nuestra realidad", dijo.  Y ejemplificó con la crisis actual en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, donde se prevé que el suministro de agua en una metrópoli de unos cuatro millones de habitantes se agotará en junio.

"Si la sequía puede afectar así a una ciudad, uno se puede imaginar el impacto que tiene en las áreas rurales. Los eventos climáticos cada vez más frecuentes y extremos continúan teniendo efectos negativos en los medios de vida rural, especialmente en África, donde la agricultura es el pilar de la economía en dichas zonas".

Así Obasanjo aseguro que es imperativo que haya más inversión destinada a dar las necesarias competencias a las instituciones, especialmente en las áreas rurales.

"No podemos hablar de pasar de la fragilidad a la resiliencia, si para lograrlo tenemos que hacerlo a través de instituciones frágiles", agregó.

Obasanjo, que fue presidente de Nigeria desde 1999 al 2007, aseveró que los son los jóvenes quienes tienen que estar en el corazón de cada programa de desarrollo. Y concluyó: “Si ustedes me preguntan cuál es mi mayor esperanza para África, esta son los jóvenes”.

Los jóvenes como catalizadores para el cambio y la construcción de su resiliencia, o sea la capacidad de reaccionar ante la fragilidad, fue el tema que predominó en las deliberaciones  del Consejo de Gobernadores.

De otro lado el presidente del FIDA, Gilbert F. Houngbo, durante su conferencia de prensa con medios internacionales indicó que "en el FIDA hemos visto la transformación que puede realizarse en las zonas rurales de los países en vía de desarrollo cuando los jóvenes tienen acceso a la tierra, capacitación, mercados, tecnología y finanzas".

En la actualidad hay en el mundo 1.200 millones de jóvenes entre 15 y 24 años, la mayor cantidad en esta faja de edad que el mundo haya visto.

Y se calcula que más de 600 millones de jóvenes viven hoy en situaciones de fragilidad y tienen de dos a tres veces más probabilidades de estar desempleados o subempleados. Además se estima que más de 200 millones de jóvenes trabajan en condiciones de pobreza y ganan menos de 2 dólares por día.

Durante el panel interactivo que se realizó por la tarde, jóvenes de tres países: Myanmar, Colombia y Kenia, discutieron cómo invertir en la juventud rural, particularmente en contextos frágiles, porque es crucial para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Rita Kimani, joven directora ejecutiva de FarmDrive, que otorga préstamos a agricultores jóvenes de Kenia, dijo que si bien es importante garantizar las innovaciones para la producción agrícola, los jóvenes también necesitan acceso al capital. “Necesitamos que la agricultura sea rentable, y saber que existen realidades exitosas”, aseveró.

"Hay muchas tecnologías agrícolas nuevas, pero los jóvenes para usarla o aplicarla, necesitan acceso al financiamiento, especialmente cuando se trata del cambio climático", añadió.

Por ejemplo, dijo que los jóvenes agricultores que han tomado préstamos de FarmDrive para sistemas de riego han visto avances significativos, y algunos de ellos han ganado hasta cinco veces más que antes.

Sebastián Pedraza, de la Red Nacional de Jóvenes Rurales, dijo que los jóvenes deben comprender el valor real de su tierra y de su trabajo como agricultores para retomar confianza y volverse agentes efectivos de cambio.

“Debemos educar a los jóvenes agricultores para que comprendan cuán importantes son para el mundo", dijo. "Uno podría necesitar de un médico o de un abogado para ser asesorado, pero nunca podrá prescindir de un agricultor".

Los jóvenes también se lucieron durante la discusión, provocando la reflexión entre los gobernadores del FIDA sobre el multilateralismo, y sus implicaciones para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Señaló también el conflicto que vivió Colombia y que muchos de los jóvenes desplazados son reacios ante la idea de regresar. Además porque “hay deficiencias de infraestructuras” y es necesario “volver atractivo el campo”, dijo.

"Si no tomamos en serio los ODS para el 2030, estamos decepcionando a las generaciones futuras", dijo David Nabarro, Director de 4SD - Habilidades, Sistemas y Sinergias para el Desarrollo Sostenible y ex Asesor Especial de las Naciones Unidas y secretario general.

Además, los panelistas señalaron que, en un entorno mundial de constante cambio, el multilateralismo tiene que ser diverso. En particular, muchos oradores subrayaron que debe haber una mejor coordinación entre los niveles mundial, nacional y local, a lo que Houngbo indicó que el FIDA ya está respondiendo.

"El panorama del desarrollo está cambiando y el FIDA se ha activado para satisfacer las nuevas necesidades y demandas", dijo Houngbo.  Y concluyó: "Estamos decididos a hacer nuestra parte para ayudar a los países a cumplir la Agenda 2030 y los ODS, y sé que con el pleno apoyo y la participación de todos nuestros Estados Miembros, lograremos hacer más y mejor".

El FIDA ha invertido en la población rural durante 40 años y, al empoderar a estas personas, les ha ayudado a reducir la pobreza, aumentar la seguridad alimentaria, mejorar la nutrición y fortalecer la resiliencia. Desde 1978, hemos destinado 19 700 millones de dólares de los Estados Unidos en donaciones y préstamos a bajo interés a proyectos que han permitido llegar a unos 474 millones de personas. El FIDA es una institución financiera internacional y una organización especializada de las Naciones Unidas con sede en Roma, donde se encuentra el mecanismo central de las Naciones Unidas para el sector de la alimentación y la agricultura.

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Katie Taft

Communications Lead, Food System Summit

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