Enviar dinero a casa: Once razones de por qué son importantes las remesas

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Enviar dinero a casa: Once razones de por qué son importantes las remesas

©FIDA/GMB Akash

Todos los años, el 16 de junio, se celebra el Día Internacional de las Remesas Familiares  en reconocimiento de la importante contribución financiera que hacen los trabajadores migrantes al bienestar de sus familias que residen en sus lugares de origen y al desarrollo sostenible de  las comunidades de dichos países.

Este año, el Día Internacional de las Remesas Familiares se conmemorará en un contexto sin precedentes. De hecho, la COVID-19 ha tenido consecuencias devastadoras en millones de trabajadores migrantes que han perdido su trabajo, y muchas familias que hacen uso de remesas repentinamente se encontraron por debajo del umbral de pobreza, frustrando así los esfuerzos para alcanzar sus propios Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

La recuperación y la resiliencia a través de la inclusión digital y financiera es el tema de la celebración del Día Internacional de las Remesas Familiares de este año. Las remesas siguen siendo más importantes que nunca, sobre todo en las zonas rurales, donde son más importantes y ofrecen más oportunidades para la transformación rural.

He aquí las 11 razones que explican por qué:

  1. En los últimos 20 años, el valor de las remesas se ha quintuplicado. Estos flujos suelen desempeñar un papel anticíclico y persisten durante las crisis adversas en los países receptores.
  2. La asombrosa cifra de mil millones de personas (una de cada siete personas en el mundo) que participan en el envío de remesas ya sea enviándolas (200 millones de trabajadores migrantes) o recibiéndolas (una familia media de cuatro personas). Una de cada nueve personas en el mundo —alrededor de 800 millones en total— se beneficia de estos flujos.
  3. Más de 70 países dependen de las remesas en más del 4% de su PBI. Las remesas son un motor del crecimiento socioeconómico del país.
  4. Los trabajadores migrantes envían en promedio USD 200 o USD 300 a su país de origen cada uno o dos meses. Esto representa solo el 15 % de lo que ganan, ya que el resto permanece en los países anfitriones. Las sumas enviadas pueden representar hasta el 60 % de los ingresos totales del hogar y proporcionan el sustento de millones de familias.
  5. Debido a los efectos devastadores de la crisis del COVID-19, se esperaba uno de los descensos más pronunciados en las remesas internacionales. Sin embargo, desafiando estas predicciones, el informe de mayo de 2021 del Banco Mundial indica que las remesas se mantuvieron resistentes, con sólo una caída del 1,6% en 2020 en comparación con 2019.
  6. Una de las principales razones que se atribuyen al flujo continuo de remesas formales que llegan a la última milla es la adopción de la tecnología digital por parte de los trabajadores migrantes y sus familias. La digitalización, tanto en línea como en el móvil, ha demostrado ser un catalizador y un facilitador de los flujos de remesas. En particular, las remesas móviles aumentaron un 65%, hasta alcanzar los 1.200 millones de dólares, en el transcurso de 2020 (GSMA, 2021).
  7. Más del 50 % de las remesas se envían a hogares de las zonas rurales, donde vive el 75 % de la población pobre y que padece inseguridad alimentaria del mundo. Los hogares rurales dependen de estos flujos para mejorar sus medios de vida, aumentar su resiliencia, y alcanzar sus propios ODS. A nivel mundial, el total de flujos que se enviarán hacia las zonas rurales durante los próximos cinco años alcanzarán USD 1 billón.
  8. Alrededor del 75 % de las remesas se utilizan para poner el alimento sobre la mesa y cubrir los gastos de salud, de educación o de vivienda. En tiempos de crisis, los trabajadores migrantes pueden enviar más dinero a su país de origen para cubrir la pérdida de cultivos o emergencias familiares. El resto, alrededor del 25 % de las remesas, que representan más de USD 100 000 millones por año, puede ahorrarse o invertirse en construcción de activos o en actividades que generen ingresos y empleos y transformar las economías, especialmente en las zonas rurales. Las remesas pueden ser un motor del desarrollo.
  9. El envío de remesas puede ser costoso. El promedio mundial de la conversión de monedas y gastos de gestión asciende al 7 % del monto enviado. El ODS 10.c pretende reducir a menos del 3 % los costos de transacción de las remesas de los migrantes de aquí a 2030. Las innovaciones técnicas, especialmente las tecnologías móviles, la digitalización y la cadena de bloques, pueden transformar esencialmente los mercados, acompañadas de un entorno reglamentario más propicio.
  10. Se calcula que entre 2015 y 2030 (período de los ODS) los migrantes enviarán unos USD 8,5 billones a sus comunidades de origen en países en desarrollo. De ese monto, se ahorrarán o invertirán más de USD 2 000 millones.
  11. Los migrantes realizan una contribución inestimable a los Objetivos de Desarrollo Sostenible mediante las remesas y las inversiones. En particular, contribuyen a poner fin a la pobreza (ODS 1) y a promover el hambre cero (ODS 2), la salud y el bienestar (ODS 3), la educación de calidad (ODS 4), el agua limpia y el saneamiento (ODS 6), el trabajo decente y el crecimiento económico (ODS 8) y la reducción de las desigualdades (ODS 10). La contribución de los migrantes al desarrollo, mediante las remesas y las inversiones, también ha sido reconocido en el Objetivo 20 del Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular, aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en diciembre de 2018.