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Declaración pronunciada por el Presidente del FIDA ante el 33º período de sesiones del Consejo de Gobernadores

Señora Presidenta del Consejo de Gobernadores,
Excelentísimos señores y señoras,
Distinguidos delegados e invitados,
Señoras y señores:

En nombre de la dirección y el personal del FIDA, tengo el honor y el gran placer de darles la bienvenida a nuestra Sede en Roma con ocasión del 33º período de sesiones del Consejo de Gobernadores.

Ante todo permítanme reiterar mi más profundo agradecimiento al Excelentísimo Señor Giorgio Napolitano, Presidente de la República Italiana, y al Honorable Señor Mizengo Peter Pinda, Primer Ministro de la República Unida de Tanzanía, por honrarnos con su presencia en el día de hoy. Para el FIDA, se trata de una demostración clara de apoyo y confianza en nuestra labor, y nos sentimos sumamente agradecidos por ello.

Asimismo, me llena de alegría contar con la presencia de nuestros queridos amigos y asociados de los organismos de las Naciones Unidas con sede en Roma —la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA)—. El Doctor Jacques Diouf, Director General de la FAO, se dirigirá al Consejo, y el Señor Amir Mahmoud Abdulla, Director Ejecutivo Adjunto y Oficial Principal de Operaciones del PMA, transmitirá un mensaje de la Directora Ejecutiva, la Señora Josette Sheeran. Su presencia hoy aquí simboliza los fuertes vínculos que unen a nuestras organizaciones.

Nos complace también tener entre nosotros a varios invitados especiales, quienes tomarán parte en el debate de expertos en sesión plenaria de esta tarde. Además del Honorable Señor Mizengo Peter Pinda, quisiera dar la bienvenida a la Señora Haydee Castillo, el Profesor Sir Gordon Conway, el Doctor Nahed Mohammed Taher, el Señor Ajay Vashee y el Señor Jim Clancy de la CNN, quien actuará de moderador durante el debate. Les damos las gracias por haber encontrado tiempo entre sus múltiples compromisos para reunirse con nosotros en esta sede y aguardamos con interés sus intervenciones y contribuciones.

Como saben, es la primera vez que el Consejo de Gobernadores celebra su período de sesiones en la Sede del FIDA. Estamos encantados de compartir este lugar con ustedes, aunque solamente sea por unos días.

El FIDA y Haití

Señora Presidenta del Consejo,
Distinguidos delegados:

Antes de ofrecerles un informe sobre los logros conseguidos en 2009, los planes para 2010 y nuestra visión sobre el rumbo a seguir en el FIDA, permítanme que me detenga por unos instantes en la situación que vive Haití.

El golpe que ha sufrido el pueblo haitiano nos ha dejado consternados a todos. Según los cálculos actuales, han perdido sus vidas más de 250 000 seres humanos, un cuarto de millón de personas. El alcance de los estragos causados a la infraestructura y la capacidad de producción de esta pobre nación es simplemente increíble.

La comunidad internacional tiene la obligación de respaldar al unísono al pueblo de Haití y darle el apoyo que necesita tan desesperadamente para volver a levantarse después de esta terrible catástrofe. Aquí en Roma, justo el viernes pasado, las tres organizaciones con sede en esta capital formaron un equipo de tareas con la finalidad de prestar asistencia coordinada al país. Encomiamos los esfuerzos realizados por los gobiernos de Haití, el Brasil y los Estados Unidos de América para convocar la reunión que nos dio la oportunidad de poner en marcha esta iniciativa.

Por nuestra parte, estamos adoptando una serie de medidas urgentes con objeto de proporcionar a Haití el máximo apoyo posible. Tras realizar una misión de investigación, hemos definido cuatro ámbitos de acción:

  • Primero, estamos redoblando nuestros esfuerzos en el marco de los proyectos en marcha en las zonas rurales del país, centrándonos en la producción de alimentos y en actividades que generen ingresos y empleo.
  • Segundo, en colaboración con la FAO hemos ampliado el programa que emprendimos en 2008 para afrontar la situación posterior a la crisis alimentaria mediante la distribución de semillas y aperos agrícolas, lo que ha dotado a unos 15 000 hogares rurales de los instrumentos necesarios para la temporada de siembra que comienza dentro de poco, en marzo.
  • Tercero, hemos concedido una donación de USD 3,2 millones para financiar la rehabilitación después del sismo, el fortalecimiento de la seguridad alimentaria y la creación de empleo. Con ello se reinstaurará la infraestructura productiva de Haití y se aportarán insumos agrícolas, lo que en consecuencia dará impulso a la producción alimentaria. Las actividades de apoyo estarán orientadas a las zonas más devastadas por el sismo y más afectadas por el flujo de quienes migran desde las ciudades a las zonas rurales.
  • Cuarto, hoy hospedamos una actividad paralela que se lleva a cabo en el marco del período de sesiones del Consejo de Gobernadores, cuyo propósito es examinar con los Estados Miembros diversas modalidades para gestionar la deuda que Haití ha contraído con el FIDA. Según los cálculos, ésta asciende a USD 58 millones y se prevé que llegará a USD 78 millones durante el ciclo de vida de los préstamos activos.

En nuestras distintas intervenciones en favor de la población haitiana, estamos procurando centrar la asistencia en los grupos más vulnerables, es decir las mujeres, los hogares encabezados únicamente por mujeres y los jóvenes. También estamos colaborando con los asociados para asegurar que nuestros esfuerzos conjuntos estén coordinados y sean coherentes y, por ende, surtan el mayor efecto posible.

Logros operacionales del FIDA en 2009

Señora Presidenta del Consejo,
Distinguidos delegados:

Hace un año, me honraron con su confianza cuando al elegirme quinto Presidente del FIDA. Al aceptar este nombramiento, les prometí que sería un defensor infatigable de la población rural pobre y que haría todo lo que estuviese en mis manos para conseguir que la agricultura y la seguridad alimentaria se convirtieran en temas de interés primordial para los gobiernos de todo el mundo.

Les prometí asimismo que consolidaría el programa de reforma del FIDA a fin de lograr una institución más eficiente, eficaz y dinámica.
Hoy me complace poder comunicarles que nuestros progresos son notables en todos estos aspectos. Permítanme destacar los más importantes.

El año pasado nos esforzamos especialmente por garantizar que el desarrollo rural ocupara un lugar destacado entre los temas de la agenda internacional. Tengo la satisfacción de que, en el marco de estos esfuerzos, también pudimos realzar el perfil del FIDA como agente decisivo en las cuestiones relacionadas con la seguridad alimentaria mundial.

Intensificamos nuestras iniciativas de comunicación y logramos atraer la atención de los medios de prensa, radio y televisión nacionales e internacionales. Al día de hoy, el FIDA es mucho más conocido, en Roma y en el resto del mundo.

Pero no nos hemos detenido ahí:

  • Gracias al sólido apoyo de la Presidencia italiana del G-8, en 2009 el FIDA participó en importantes reuniones de este grupo, que culminaron en la Cumbre del G-8 celebrada en L'Aquila donde, como saben, se aprobó la Iniciativa de L'Aquila sobre la Seguridad Alimentaria.
  • Prestamos nuestro apoyo a la Cumbre Mundial sobre la Seguridad Alimentaria que se celebró en la FAO el pasado mes de noviembre y financiamos la participación de organizaciones de la sociedad civil para dar a los pequeños agricultores la posibilidad de contribuir a los debates.
  • Patrocinamos el Día de la Agricultura y el Desarrollo Rural durante el 15º período de sesiones de la Conferencia de las Partes (CP.15) de la Convención Marco sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas, que se llevó a cabo en Copenhague. Este evento se centró en la función crucial que los pequeños agricultores deben desempeñar respecto de la adaptación y mitigación del cambio climático.
  • Asimismo, aprovechamos la participación del FIDA en diversas conferencias y simposios para poner de relieve el papel fundamental que cumplen los pequeños agricultores en el aumento de la seguridad alimentaria mundial. En el ámbito de las reuniones regionales del Foro Económico Mundial en la costa del Mar Muerto y en Ciudad del Cabo y, posteriormente, en Davos a principios de este año —reunión en la que el FIDA estuvo representado por primera vez—, subrayé que la agricultura debe considerarse una "actividad empresarial", sea cual sea su magnitud. Reiteré este mensaje hace apenas unos días en el Foro Económico de Jeddah e insistí en que las iniciativas y el apoyo del sector tanto público como privado deben basarse en estas premisas.
  • Por último, durante 2009 tuve el privilegio de visitar varios de sus países y de intercambiar opiniones con dirigentes nacionales y con medios de comunicación nacionales e internacionales acerca del reto del desarrollo rural. Me complació comprobar directamente cómo se ejecutan las actividades de desarrollo que financiamos —trátese del apoyo a las fincas familiares en el Brasil, o de la conservación de tierras y agua en Jordania, o la rehabilitación después del conflicto en Côte d'Ivoire, hasta el apoyo a los grupos de mujeres en la India y la participación activa en la rehabilitación después del terremoto en China—.
  • He propugnado entre los dirigentes del mundo en desarrollo, sobre todo en África, el compromiso y la acción en favor de una participación política al máximo nivel, la expresión de voluntad política y un compromiso financiero manifiesto, aunque sea modesto. He propugnado entre los dirigentes de los países de la OCDE una mayor responsabilización en cuanto a los compromisos asumidos y el cumplimiento de lo estipulado en la Declaración de París sobre la Eficacia de la Ayuda y el Programa de Acción
    de Accra. Y he propugnado entre los países de la OPEP una participación más incisiva en los esfuerzos dirigidos a fomentar la seguridad alimentaria mundial. No cesaremos en nuestro empeño.
  • En las visitas que realicé a sus países y en los debates que mantuve a todos los niveles pude constatar con gran satisfacción lo mucho que se valora la labor del FIDA. Deseo asegurarles que seguiremos escuchando a nuestros clientes y beneficiarios y aprendiendo de ellos, ya que el saber que nos proporcionan constituye una de las principales fortalezas de nuestra cultura institucional.

En relación con nuestras operaciones globales de préstamos y donaciones, tengo el agrado de informarles de que tras la aprobación de varios préstamos y donaciones por valor de USD 717,2 millones acordada por la Junta Ejecutiva en 2009, hemos concluido exitosamente los compromisos asumidos en el marco de la Séptima Reposición de los Recursos del FIDA.

Aprovecho esta oportunidad para expresar mi agradecimiento a la Junta Ejecutiva, la dirección y el personal por haber trabajado tan arduamente con objeto de ejecutar el ambicioso programa de trabajo fijado para 2009, que creció considerablemente, un 19 por ciento, respecto del año anterior.

Además de ampliar nuestro programa de trabajo, también hicimos especial hincapié en los siguientes aspectos:

  • Hemos seguido aumentando la calidad de los proyectos que financiamos mediante los procesos de mejora y de garantía de la calidad, manteniendo al mismo tiempo su carácter esencial en tanto que operaciones que pertenecen a nuestros Estados Miembros y que se elaboran y ejecutan con nuestra ayuda. En este sentido, me complace señalar el constante mejoramiento registrado en la pertinencia, eficacia y sostenibilidad de los proyectos que respaldamos, como consta en los informes de la Oficina de Evaluación independiente del FIDA.
  • Hemos seguido innovando: es cada vez mayor el número de proyectos en que se adopta un enfoque basado en las cadenas de valor, con la doble finalidad de incrementar el impacto y asegurar la sostenibilidad en el tiempo.
  • Las mujeres siguen siendo un objetivo primordial de nuestros programas en los países y proyectos. A ese respecto, el pasado mes de octubre tuve el placer de aceptar la Antorcha del Tercer Objetivo de Desarrollo del Milenio en defensa del género de manos de la Ministra danesa, Ulla Tornaes, y asumí el compromiso de contribuir con esfuerzos adicionales a esta esfera. Dentro del FIDA, la igualdad de género en el lugar de trabajo es algo más que meras palabras: el 75 por ciento del personal profesional contratado recientemente en la Oficina del Presidente y del Vicepresidente son mujeres, incluidas la Vicepresidenta y la Directora de la Oficina.
  • Hemos implantado un nuevo modelo operativo, por el cual el FIDA asume la responsabilidad directa de la supervisión de los proyectos que financia y se encarga de prestar apoyo a la ejecución de los mismos. Ya podemos constatar que estas disposiciones nos permiten no sólo reforzar la gestión de los proyectos, sino también acrecentar nuestra eficacia en términos de desarrollo.
  • Un avance importante en este sentido ha sido la ampliación de la presencia del FIDA en los países. En 2009 se llegó a un total de 27 oficinas en los países, con una cobertura de 31 países. Estas oficinas se encargan de afianzar nuestro apoyo a la ejecución de los proyectos y de intensificar el diálogo sobre políticas con los países en los que trabajamos. Me da mucho gusto informarles de que, con el amable apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, hemos establecido el marco administrativo necesario para seguir adelante con el proceso de ampliación.
  • Hemos reforzado las asociaciones con instituciones bilaterales y multilaterales, lo que nos ha permitido multiplicar nuestros recursos mediante acuerdos de cofinanciación, que en 2009 llegaron a representar más de USD 300 millones. Precisamente el fin de semana pasado firmé un acuerdo marco con el Banco Islámico de Desarrollo por valor de USD 1 500 millones que nos permitirá financiar conjuntamente programas y proyectos en aquellos países en que ambos actuamos.
  • También hemos trabajado con ahínco para reforzar nuestras asociaciones con la FAO y el PMA, las dos organizaciones hermanas con sede en Roma. En 2009, la Presidencia italiana del G-8 ofreció a las tres organizaciones una poderosa plataforma política de gran utilidad para volver a inscribir a la agricultura y los pequeños agricultores entre los temas de la agenda mundial, junto con la función central que desempeñamos en Roma como mecanismo central mundial para el sector de la alimentación, la agricultura y la nutrición. Los jefes y funcionarios directivos superiores de las tres instituciones celebran ahora reuniones periódicas. En consecuencia, hemos avanzado en la planificación y ejecución de programas y proyectos conjuntos, y estamos en vías de instrumentar un plan conjunto de adquisiciones y contratación, de carácter experimental, cuyo valor asciende a USD 100 millones. Además, hemos potenciado nuestra colaboración con el Centro de Inversiones de la FAO.
  • Por último, me complace señalarles que hemos mantenido una gestión prudente de los recursos financieros del FIDA, con resultados satisfactorios. En 2009, nuestra sólida cartera de inversiones experimentó una tasa de rendimiento del 4,4 por ciento, esto es, muy por encima del nivel de 3,5 por ciento previsto en la política, a pesar de la crisis financiera y la agitación de los mercados de capital.

Las reformas del FIDA en 2009

Señora Presidenta del Consejo,
Distinguidos delegados:

Si bien es cierto que hemos asignado la máxima prioridad a las operaciones que sostenemos en los Estados Miembros, no por ello hemos desatendido nuestro propio programa de reforma interna, cuya aplicación es de importancia fundamental.

Con este fin, hemos adoptado las medidas siguientes:

  • Hemos reconfigurado la dirección del FIDA así como las disposiciones sobre rendición de cuentas, con objeto de reforzar y agilizar los procesos de adopción de decisiones y hacerlos más transparentes, dentro de un marco de responsabilización claro.
  • Hemos instituido el Comité de Gestión Ejecutiva (EMC), presidido por mí mismo e integrado por el personal directivo de mayor jerarquía del FIDA, y el Comité de Gestión de Operaciones (OMC), presidido por la Vicepresidenta y encargado de coordinar y tomar decisiones acerca de cuestiones operacionales ordinarias.
  • A este respecto, tengo el agrado de presentarles a la nueva Vicepresidenta del FIDA, la Señora Yukiko Omura, de nacionalidad japonesa, quien cuenta con una amplia trayectoria profesional en gestión y finanzas internacionales. Hasta hace poco se desempeñó como Vicepresidenta Ejecutiva del Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA) del Banco Mundial.
  • Sobre la base de mi propia experiencia como Vicepresidente del FIDA, cargo que ejercí por dos años, la Señora Omura asumirá responsabilidades institucionales y funciones bien definidas. Le he pedido que asuma una función de liderazgo en materia de gestión de los recursos humanos, planificación estratégica y presupuestación, movilización de recursos y elaboración de nuestro nuevo marco estratégico. Aparte de ello, la Señora Omura y yo seremos promotores activos del programa de reforma del FIDA.
  • En el marco de dicha reconfiguración, también hemos establecido la Oficina del Estratega Principal de Desarrollo, que dará al FIDA la capacidad analítica necesaria para participar en el debate mundial sobre desarrollo rural. Además, esta oficina velará por que los programas y proyectos que apoyamos se fundamenten en las teorías más avanzadas. En espera de proceder a la contratación a largo plazo del Estratega Principal de Desarrollo, le he pedido al Señor Henock Kifle, ex Economista Jefe del Banco Africano de Desarrollo, que desempeñe esta función por un año a fin de ayudarnos a poner en marcha la oficina.
  • Quisiera hacer referencia a otras dos iniciativas de importancia capital en nuestro programa de reforma: en primer lugar, estamos preparando, por primera vez en la historia del FIDA, un plan institucional a medio plazo que coincidirá con el período de la Octava Reposición de los Recursos del FIDA, junto con un presupuesto de base cero para 2011 —en el cual las líneas presupuestarias se vuelven a examinar desde un principio en lugar de conectarlas con las asignaciones anteriores—. También en este caso se trata de una novedad para el FIDA. Mediante el plan y el presupuesto tendremos la seguridad de alinear claramente los recursos con nuestros objetivos estratégicos.
  • En segundo lugar, seguimos trabajando para reformar el sistema de gestión de los recursos humanos. Estamos revisando el reglamento del personal; hemos iniciado la preparación de un plan estratégico de la fuerza de trabajo en conjunción con el plan a medio plazo, y pronto emprenderemos un examen exhaustivo del sistema de sueldos y prestaciones a fin de sopesar los costos y beneficios relativos a nuestra permanencia dentro del sistema de las Naciones Unidas, que se rige por la Comisión de Administración Pública Internacional (CAPI).

Planes del FIDA para 2010

Señora Presidenta del Consejo,
Distinguidos delegados:

Permítanme referirme ahora a nuestros planes para 2010. Como todos ustedes saben, 2010 es el primer año de aplicación de la Octava Reposición del FIDA. A este respecto, me complace anunciar que la Octava Reposición entró en vigor el 1º de diciembre de 2009. También me gustaría aprovechar esta oportunidad para expresar mi agradecimiento a los Estados Miembros por sus promesas e instar a los países que aún no han anunciado su contribución a que lo hagan lo antes posible.

En los próximos tres años —es decir, durante el período de la Octava Reposición de los Recursos del FIDA— esperamos llevar a la práctica un programa de trabajo por valor de unos USD 3 000 millones, es decir, un volumen un 50 por ciento superior al de la Séptima Reposición. Durante 2010, debemos sentar unas bases organizacionales sólidas para apoyar la ejecución de este programa de trabajo considerablemente más amplio. Estoy seguro de que seremos capaces de hacerlo.

Resulta fundamental garantizar que los recursos humanos y financieros del FIDA se utilicen estratégicamente en apoyo de los objetivos de la Octava Reposición. El plan a medio plazo que estamos preparando, el plan estratégico de la fuerza de trabajo, el presupuesto de base cero para 2011 y las reformas de los recursos humanos son instrumentos decisivos que permitirán al FIDA lograr un mayor nivel de eficiencia y eficacia, y garantizar la plena puesta en práctica de la Octava Reposición.

Además de ocuparnos de nuestro propio programa ampliado de trabajo, también estamos trabajando estrechamente con nuestros asociados para llevar a la práctica la Iniciativa de L'Aquila sobre la Seguridad Alimentaria. En este sentido, esperamos con interés trabajar con el Banco Mundial y la FAO para conseguir que el Programa Mundial de Seguridad Alimentaria y Agricultura (GAFSP) sea totalmente operativo. Un aspecto importante de nuestra labor será la asistencia técnica que proporcionemos a nuestros Estados Miembros en desarrollo a fin de que puedan aprovechar plenamente el potencial del desarrollo rural, según planifican y ejecutan sus programas nacionales de seguridad alimentaria.

En 2010 seguiremos aplicando nuestro nuevo modelo operativo y confiamos en asumir eficazmente la plena responsabilidad de la supervisión y los servicios de apoyo a la cartera de cerca del 90 por ciento de los proyectos que respaldamos. También seguiremos ampliando nuestra presencia en los países, y prevemos contar con un total de 30 oficinas en los países antes de finales de 2010. Además, 12 de nuestros gerentes de los programas en los países también estarán destacados sobre el terreno.

Bajo el liderazgo de la Vicepresidenta Yukiko Omura también elaboraremos una estrategia integral de movilización de recursos con objeto de determinar maneras creativas e innovadoras de abordar las necesidades del FIDA a largo plazo. La estrategia se compartirá con la Junta Ejecutiva en el momento de presentar la nueva estrategia de actuación del FIDA en los países de ingresos medios. Un aspecto importante de la estrategia de movilización de recursos será delinear una asociación más estratégica con las instituciones financieras de la OCDE y los países de la OPEP —de las mismas características del reciente acuerdo marco con el Banco Islámico de Desarrollo—, así como con otros organismos, tanto públicos como privados.

En 2010 también seguiremos fortaleciendo nuestra participación en debates internacionales y el diálogo sobre políticas en relación con la pobreza rural. Un hito importante en este sentido será la publicación del Informe sobre la pobreza rural. También empezaremos a difundir periódicamente información sobre la situación mundial y regional de la pobreza rural y los nuevos desafíos.

Y, por último, en 2010, desearía asegurarles que impulsaremos nuestro programa de reforma de los recursos humanos para garantizar que hacemos uso de nuestro recurso más importante —nuestro personal— de manera estratégica y óptima. También introduciremos cambios en la matriz de delegación de facultades con el fin de fomentar el empoderamiento de los funcionarios directivos y el personal y animarles a ser innovadores, flexibles y sensibles a las necesidades de nuestros clientes.

Elaborar nuestra visión de futuro

Señora Presidenta del Consejo,
Distinguidos delegados:

A finales de 2010, el personal directivo presentará un nuevo marco estratégico para el FIDA que orientará nuestro trabajo durante 2011-2013. Al iniciarse el período de la Octava Reposición en el año en curso, es un momento oportuno de examinar lo que ha funcionado y lo que no, y de determinar la mejor manera de abordar los muchos desafíos con los que los pequeños productores rurales y, por extensión, el FIDA se enfrentan a medida que nos adentramos en la segunda década del nuevo siglo.

También es un momento oportuno para reexaminar el enfoque que hemos adoptado en los últimos años en muchos de nuestros proyectos más recientes —por ejemplo, el de las cadenas de valor— para aprender lecciones clave y evaluar su posible papel en cuanto a al apoyo que prestemos en el futuro.

Como he expuesto en diversos foros, creo que nuestro nuevo marco estratégico debe basarse en una visión de la agricultura —con independencia de su tamaño y su dimensión— como una actividad empresarial que mantiene vínculos empresariales claros con toda la cadena de valor, desde la producción a la elaboración, pasando por la comercialización y, en última instancia, el consumo. Esta visión supone alentar a los empresarios —tanto en pequeña como en gran escala— para que inviertan en todos los ámbitos de la economía rural y forjen estrechas relaciones económicas entre las economías rurales y urbanas.

Por lo tanto, la creación de una economía rural pujante y la reducción de la pobreza dependen de la creación del entorno empresarial adecuado. Las políticas que hayan dado buenos resultados alentarán a los sectores tanto público como privado a promover la innovación tecnológica, reforzarán la inversión en infraestructura, por ejemplo en mercados competitivos, y fomentarán la producción de los bienes y servicios necesarios para la economía rural, así como los bienes producidos dentro de ella. Y con estas políticas se garantizará que la población rural pobre tenga acceso a los servicios financieros necesarios. Es la única manera en que podemos desarrollar economías rurales prósperas y sostenibles.

Nuestra visión debe abarcar también un profundo conocimiento de la demografía de las poblaciones rurales en los países en desarrollo, donde más del 60 por ciento de la población tiene entre 15 y 25 años de edad, y la mitad de ella, obviamente, son mujeres jóvenes y niñas. Nuestra visión debe tener como objetivo conseguir que la agricultura sea rentable para que los hombres y las mujeres jóvenes de las zonas rurales no le den la espalda, y de ese modo las mujeres agricultoras, en particular, logren unas condiciones de vida dignas y provechosas para ellas y sus familias.

Teniendo en cuenta la previsión de que la población mundial alcance los 7 500 millones de personas en 2030 y los 9 100 millones en 2050, ¿quién va a alimentar al mundo si no respaldamos un cambio radical de paradigma para conseguir que la agricultura y la explotación agrícola se conviertan en negocios rentables y atractivos? Es evidente que ese cambio exige que centremos nuestra energía cada vez más en los jóvenes agricultores y empresarios y en las mujeres que trabajan en la agricultura, los mercados y los servicios. Debemos animarles a desarrollar su espíritu empresarial y ofrecerles el apoyo que necesitan para que puedan convertirse realmente en los líderes empresariales de mañana.

Los desafíos del futuro

Señora Presidenta del Consejo,
Distinguidos delegados:

Al sentar las bases para la Octava Reposición de los Recursos del FIDA y tratar de conseguir que el FIDA desempeñe un papel más destacado en abordar las cuestiones relacionadas con la seguridad alimentaria, somos conscientes de que nos enfrentamos a una serie de retos.

Aunque la crisis alimentaria de 2008 y 2009 parece haberse aplacado relativamente en los últimos meses, no obstante nos sigue recordando la fragilidad de los fundamentos sobre los que se apoya la seguridad alimentaria mundial. De hecho, es posible que la crisis vuelva a aflorar una vez más.

El reto del cambio climático seguirá acompañándonos como un recordatorio constante de que debemos encontrar maneras nuevas y creativas tanto de mitigarlo como de ayudar a los pequeños agricultores a adaptarse a condiciones que van cambiando.

Como resultado de una población mundial en crecimiento, y del consiguiente aumento de la demanda de alimentos, no cabe duda de que se ejercerá una mayor presión sobre la tierra y los recursos hídricos. A medida que los países que disponen de pocas tierras aumenten sus inversiones en países con mayor disponibilidad de tierras, tendremos que crear y aplicar en cooperación con nuestros asociados —el Banco Mundial y la FAO— un marco para la inversión agrícola responsable. Esa inversión debe desembocar en un resultado ventajoso para todos.

Desde dentro del Fondo, seguiremos haciendo frente al desafío de reforzar el FIDA, profundizando nuestro programa de reforma para poder cumplir el mandato que nos hemos propuesto de manera completa, eficaz y eficiente.

No cabe duda de que los recursos serán una limitación, y tendremos que ponernos a prueba constantemente para concebir formas creativas de movilizar nuevos recursos de diversas fuentes. También será necesario desarrollar nuevos instrumentos financieros que satisfagan mejor las necesidades diversas y en evolución de nuestros Estados Miembros.

Y tendremos que establecer nuevas asociaciones para garantizar que los proyectos innovadores y eficaces que hemos llevado a cabo en muchos de nuestros Estados Miembros se retoman y amplían para abarcar a un grupo mucho más amplio de beneficiarios.

Tengo la certeza de que, con su apoyo, superaremos todos estos desafíos. Nos basaremos en lo que hemos conseguido para que el FIDA siga siendo una institución de las que todos ustedes —los Estados Miembros— puedan sentirse orgullosos, y con la que puedan contar para ayudar a construir economías rurales dinámicas que permitan a los hombres y mujeres pobres de las zonas rurales de todo el mundo quitarse los grilletes de la pobreza y convertirse en agentes activos de unas comunidades rurales pujantes.

Muchas gracias por su atención

17 de febrero 2010