Superar la desigualdad en América Latina y el Caribe

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Superar la desigualdad en América Latina y el Caribe

©IFAD/Carla Francescutti

Un joven trabaja en sus cultivos de tomate en una zona rural de El Salvador. Se exigen políticas nuevas y audaces en América Latina y el Caribe para poder avanzar hacia la igualdad, la justicia social, y el crecimiento económico inclusivo y sostenible.

5 de septiembre de 2016 – En las últimas tres décadas, los países de América Latina y el Caribe (ALC) han experimentado una profunda transformación que se extiende a sus zonas rurales.

Esta transformación ha generado muchos beneficios, especialmente entre los años 2004 y 2013 cuando millones de personas lograron salir de la pobreza. A pesar de estos logros, más de una cuarta parte de la población sigue viviendo en condiciones de pobreza. Además, la desaceleración económica que ha afectado a la mayoría de las economías latinoamericanas hace que millones de personas vivan en situación de alta vulnerabilidad económica.

En este contexto, se exigen políticas nuevas y audaces para que las sociedades de la región sigan avanzando hacia la igualdad, la justicia social y el crecimiento económico inclusivo y sostenible. El 14 de septiembre el FIDA presentará el Informe sobre el Desarrollo Rural 2016. Fomentar la Transformación Rural Inclusiva. Este estudio proporciona una extensa perspectiva sobre el desarrollo de las comunidades rurales, reuniendo a destacados pensadores con el fin de analizar las enseñanzas extraídas de experiencias de desarrollo rural en distintas partes del mundo.

Joaquín Lozano, Director del FIDA para América Latina y el Caribe, explica los desafíos y las oportunidades a los que se enfrentan las áreas rurales de la región y cómo una transformación rural más inclusiva representa el primer paso para eliminar la desigualdad.

Q: Las zonas rurales de ALC han experimentado una profunda transformación.  ¿Cuáles son sus rasgos principales?

“Hace apenas 30 años, los países de ALC eran sociedades básicamente rurales; ahora, la mayoría de la población vive en zonas urbanas. Las comunidades rurales han diversificado sus actividades económicas y la agricultura ya no representa su única fuente de ingresos. Las grandes empresas nacionales e internacionales han sustituido a los mercados locales y las disparidades entre la población urbana y la rural en materia de acceso a la información y cultura son mucho menores en la generación más joven. Las cosas han cambiado mucho para la población rural de ALC.”

Q: En este contexto, ¿cuáles son los principales retos para la población rural?

“La desigualdad es el mayor desafío en toda la región. A pesar de la enorme reducción de la pobreza, la disparidad de ingresos entre el estrato superior de la población (2,7 % del total) y el inferior (24,4 %) sigue siendo más grande en ALC que en cualquier otra parte del mundo. La desigualdad territorial perjudica a las zonas rurales. En Bolivia, por ejemplo, la pobreza se ha reducido a nivel nacional del 61% en 2005 al 39 % en 2013. Sin embargo, en las zonas rurales el 60 % de la población vive en condiciones de pobreza y el 39 % en condiciones de pobreza extrema.”

Q: La desigualdad se ve agravada por la estructura de tenencia de la tierra, ¿cierto?

“Sí. Veamos por ejemplo el caso de Brasil. En este país, el 16 % de las explotaciones agrícolas son propiedad de grandes empresas que controlan 76 % de la tierra cultivada y producen 66 % del PIB agrícola. Por otro lado, 80 % de las explotaciones agrícolas son propiedad de agricultores familiares que controlan solamente el 19 % de la tierra y producen el 12 % del PIB agrícola. No obstante, los agricultores familiares producen hasta el 70 % de algunos alimentos básicos. Es una situación totalmente desequilibrada.”

Q: ¿Existen oportunidades para los pequeños agricultores? ¿Cuáles son?

“Tenemos que crear un entorno que nos permita aprovechar la enorme cantidad de conocimientos y de experiencias que los agricultores familiares han venido acumulando de generación en generación. En los últimos años, los gobiernos de la región han tomado medidas para reducir la desigualdad de ingresos mediante programas de transferencias monetarias a los hogares pobres y mediante la ampliación de servicios públicos para que lleguen a poblaciones antes marginadas. A raíz de ello, las poblaciones rurales gozan de una mejor salud y una mejor educación y tienen una base más sólida para construir iniciativas de desarrollo. Estamos en el buen camino, pero todavía falta mucho para cerrar las brechas abiertas por la desigualdad.”

Q: El FIDA ha hecho hincapié en la necesidad de una transformación rural inclusiva que dé a la población rural la oportunidad de salir de la pobreza. En su opinión, ¿cuáles deben ser las características de esa transformación rural en ALC?

“Los gobiernos y las sociedades de la región deben encontrar formas de aumentar la productividad agrícola, especialmente la de los agricultores familiares. Se necesita una nueva revolución verde cuyo principal objetivo sea eliminar los obstáculos que dificultan el acceso de los agricultores familiares a la tecnología, el financiamiento, el conocimiento y los mercados. Esta medida daría un nuevo impulso a la economía rural en general, incluidas las actividades no agrícolas, y fortalecería los lazos rural-urbanos en muchos niveles, particularmente los lazos con los mercados nacionales.”

Q: ¿Cree usted que se necesita un profundo cambio de políticas para poder lograr esta transformación rural inclusiva?

“Sin duda. Los países latinoamericanos deberán ampliar la prestación de servicios públicos de alta calidad a las zonas rurales. Tienen que mantener y aumentar sus esfuerzos para reducir las desigualdades mediante políticas e inversiones especialmente destinadas a apoyar a los grupos marginados tales como las comunidades afrodescendientes y las mujeres y los jóvenes rurales. En una región tan diversa, las políticas de lucha contra la desigualdad deberán incluir a las autoridades locales y la sociedad civil en los procesos de toma de decisiones.”

Q: ¿Cree usted que pueda resultar difícil aplicar estas medidas en el contexto de una desaceleración económica?

“Las decisiones económicas suelen ser difíciles, especialmente en épocas de desaceleración. No obstante, los responsables políticos deben ser lo suficientemente valientes para tomar este tipo de medidas. Es la única manera de lograr sociedades equitativas y sostenibles, y de abordar toda una gama de problemas sociales que van más allá de las áreas rurales, tales como la migración, el cambio climático y la violencia como consecuencia de la desigualdad.”

Q: ¿Podría usted ponerme un ejemplo concreto de transformación rural inclusiva?

“En un viaje reciente a Brasil, visité la COOPERCUC, una cooperativa dirigida por mujeres en Uauá, un pequeño pueblo en el estado de Bahía, en el noreste de Brasil. Me quedé realmente impresionado. Inauguraban una planta con capacidad de procesar 500 kg de frutas al día. Los productos de la cooperativa se venden no solamente en Brasil sino también en países occidentales, y más de 2 000 familias se benefician de este proyecto.

"La cooperativa está presidida por Denise dos Santos, una mujer de 26 años cuyos padres estaban entre los miembros fundadores. Ella ha regresado a Uauá después de completar una licenciatura en administración de empresas porque quiere contribuir al desarrollo de su comunidad. Este ejemplo demuestra que, cuando se les brindan oportunidades a los agricultores familiares, ellos son perfectamente capaces de convertirlas en historias exitosas. Esta historia de éxito se logró gracias al talento de las mujeres de la COOPERCUC, el apoyo técnico y financiero del FIDA y la voluntad del gobierno de Bahía de colaborar con nosotros en beneficio de los agricultores familiares.”

SOBRE EL INFORME

El Informe sobre el Desarrollo Rural 2016 es un llamado a los responsables políticos y a los profesionales del desarrollo para eliminar la pobreza y el hambre, cualquiera que sea su forma, en todas partes del mundo. El informe considera cómo incluir a los habitantes rurales en la economía nacional y cómo transformar las zonas rurales para que el desarrollo sea no solamente inclusivo, sino también social, económica y ambientalmente sostenible.

No se pierda la presentación del informe el 14 de septiembre, y siga la conversación en línea en #ruraltransformation.