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Colaborar en tiempos de crisis: Tres primeras conclusiones de la respuesta a la COVID-19 en la India

21 abril 2020

Mujeres usando el sistema de micro cajeros automáticos en Maharashtra

La India, que alberga a 1 300 millones de personas, tiene una de las economías de más rápido crecimiento del mundo, y también una de las más jóvenes. En los últimos 25 años, el país ha logrado progresos notables en la labor orientada a sacar a cientos de millones de personas de la pobreza. Entre 1990 y 2018, el valor del índice de desarrollo humano correspondiente a la India mejoró en un 50 %, lo que indica que se han hecho importantes avances en los esfuerzos para lograr que la educación, la salud y las oportunidades sean accesibles para toda la población. Sin embargo, como sucede en otras partes del mundo, ahora estos enormes logros podrían revertirse a raíz de la emergencia sin precedentes que todos estamos sufriendo: la pandemia de la COVID‑19.

Reconociendo la necesidad apremiante de evitar una catástrofe sanitaria, el Gobierno de la India actuó con rapidez para imponer un confinamiento el 24 de marzo. Y, lo que es crucial, el Gobierno ha actuado con la misma celeridad para reducir al mínimo las perturbaciones en las economías rurales y velar por que la crisis de salud no genere una crisis alimentaria. Entre otras medidas, el Ministerio del Interior ha establecido 11 Grupos Autorizados para coordinar las actividades de respuesta a la COVID-19 en todo el país. Estos Grupos están en contacto con diferentes interesados, incluidos los organismos de las Naciones Unidas con presencia en la India, a fin de obtener información periódica acerca de la situación sobre el terreno.

Aunque la respuesta a la crisis aún sigue evolucionando, este esfuerzo de colaboración ya ha tenido algunos resultados positivos tempranos. A continuación se describen tres conclusiones clave:

  1. La colaboración entre los organismos con sede en Roma dedicados a la alimentación.

Incluso mientras el Gobierno de la India se preparaba para tomar medidas, el sistema de las Naciones Unidas se organizaba para colaborar con el Gobierno por conducto de los Grupos Autorizados. De conformidad con la estructura de colaboración actual, el Grupo de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, el cual está integrado por los organismos con sede en Roma —el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el FIDA— y cuenta con el apoyo del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), proporciona información al Grupo Autorizado 5, que se encarga de la logística de las cadenas de suministro de todos los productos básicos esenciales, incluidos los productos alimenticios y los relacionados con el sector agrícola. Estas actualizaciones incluyen datos en tiempo real sobre cuestiones de agrologística sobre el terreno, entre ellas todas las “señales de alarma” que exigen una intervención urgente, así como información relativa a buenas prácticas que podrían reproducirse en poco tiempo. Los organismos con sede en Roma facilitan diariamente esta información acerca de la situación sobre el terreno. Cada mañana, el Grupo Autorizado 5 examina las observaciones formuladas y adopta todas las medidas necesarias.

El Gobierno ha respondido continuamente a las dificultades que han impedido que los productores adquieran insumos y vendan sus productos, elaborando y modificando directrices y enmiendas para flexibilizar las fronteras interestatales, facilitar la logística y garantizar que las cadenas agrícolas y alimentarias sigan funcionando sin interrupciones.

Proyecto integrado de apoyo a los medios de subsistencia asistido por el FIDA que facilita el acceso de los agricultores a los planes de mecanización del Gobierno

  1. Las tecnologías de las comunicaciones pueden ayudar a transmitir las inquietudes de las comunidades a los encargados de formular las políticas.

El equipo del FIDA en la India está colaborando con sus redes de asociados para garantizar que las inquietudes cotidianas de los productores se pongan de relieve con regularidad y que los asociados participen plenamente en el proceso. A falta de mecanismos físicos de coordinación, el equipo en la India ha incorporado el uso de grupos de correo electrónico y WhatsApp para mantenerse conectado. Cada día, los principales asociados comparten sus inquietudes diarias, junto con ejemplos de resiliencia inspiradora en forma de artículos breves, clips de noticias, fotos y videos. Y todos los días, esta información se transmite a funcionarios gubernamentales clave, lo que se traduce directamente en cambios sobre el terreno que han permitido que los productores tengan un mejor acceso a los insumos, los mercados y la maquinaria.

Por ejemplo, en Rajastán, dos centros de recolección en donde los productores podían entregar sus productos de una manera que se ajustaba a las indicaciones sobre la COVID-19 estaban comenzando a sufrir cuellos de botella. El Gobierno ha respondido persistentemente a las cuestiones que han restringido a los agricultores a la compra de insumos y la venta de productos. Se ha publicado y revisado las directrices y modificaciones para facilitar el cruce de las fronteras interestatales, facilitar la logística y garantizar que la agricultura y las cadenas alimentarias sigan funcionando sin tropiezos.

  1. El intercambio de información genera beneficios indirectos.

Los intercambios a través de WhatsApp también están favoreciendo el aprendizaje mutuo entre otros proyectos respaldados por el FIDA en la India.

Por ejemplo, en la actualidad, los proyectos de Jharkhand y Odisha están muy interesados en el modelo de micro cajeros automáticos de Maharashtra, que permite que las integrantes de los grupos de autoayuda de mujeres depositen o extraigan efectivo en zonas con poca penetración del sistema bancario, un modelo que resulta particularmente interesante en un contexto de confinamiento. Del mismo modo, las prácticas de distribución de semillas aplicadas en las zonas remotas de Mizoram y Uttarakhand están inspirando a otros con ideas para lograr un suministro oportuno de insumos, al tiempo que se siguen respetando las restricciones en materia de salud pública. Mientras tanto, la red de expertos técnicos del FIDA ha comenzado a actuar para hallar soluciones a los problemas que enfrentan los pescadores artesanales de Tamil Nadu y los floricultores de Uttarakhand, a quienes el confinamiento los afecta de manera desproporcionada.

Finalmente, si bien el confinamiento ha generado muchos desafíos, también ha creado oportunidades para que el FIDA aproveche sus puntos fuertes como organismo especializado de las Naciones Unidas y movilice sus sólidas redes de asociados a fin de aportar soluciones tanto a nivel local como de políticas.

Obtenga más información sobre la labor del FIDA en la India.

 

Más información sobre la respuesta del FIDA a la COVID-19.