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En el Día Internacional de las Remesas Familiares, se destaca que una de cada nueve personas en el mundo depende del dinero que envían a casa los trabajadores migrantes

14 junio 2019

Roma/Nueva York, 14 de junio de 2019 – Se prevé que en 2019 las remesas que los trabajadores migrantes internacionales enviarán a sus familias superarán los USD 550 000 millones, unos USD 20 000 millones más que los USD 529 000 millones del año pasado, según dijo hoy Gilbert F. Houngbo, Presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA).

En un mensaje publicado en el marco del Día Internacional de las Remesas Familiares de las Naciones Unidas, celebrado cada año el 16 de junio, Houngbo señaló que el dinero que envían a casa los 200 millones de trabajadores migrantes que hay en el mundo triplica con creces los fondos que se destinan a la asistencia oficial para el desarrollo y supera a la inversión extranjera directa. Se trata de una cifra impresionante si se tiene en cuenta que representa apenas el 15 % de las ganancias de los trabajadores migrantes, que conservan para sí el restante 85 % en los países anfitriones.

“Detrás de esas cifras están las remesas individuales de USD 200 o USD 300 que los migrantes envían a casa asiduamente y que los 800 millones de familiares que las reciben utilizan para cubrir sus necesidades inmediatas y construir un futuro mejor. La mitad de estos flujos se envían a las zonas rurales, donde son sumamente importantes”, señaló Houngbo.

De continuar las tendencias actuales, se estima que durante los 15 años de existencia de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible se transferirán USD 8,5 billones a familias en países en desarrollo. Para entonces, se calcula que se habrán ahorrado o invertido más de USD 2 billones, un promedio de 25 % de las remesas recibidas. Si se aprovechan correctamente, las remesas pueden tener un poder multiplicador sin precedentes en el desarrollo sostenible.

“Los Gobiernos, los reguladores y el sector privado desempeñan un papel crucial a la hora de aprovechar los efectos de estos flujos y, al hacerlo, ayudar a casi 1 000 millones de personas a alcanzar sus propios objetivos de desarrollo sostenible de cara a 2030”, añadió Houngbo.

Por cuanto la mitad de los flujos se envían a zonas rurales en países en desarrollo, hace tiempo que el FIDA viene trabajando para amplificar aún más los impactos que las remesas tienen sobre el desarrollo. El Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular, adoptado en diciembre de 2018, también ha reconocido la contribución fundamental de los trabajadores migrantes.

En cuanto fondos que particulares transfieren usando canales privados, las remesas concitan un interés cada vez mayor del sector privado, que las considera una oportunidad de negocios y una herramienta para el desarrollo. Se están haciendo esfuerzos en todo el mundo para acercar los costos de las transferencias a la meta de 3 % que establece el Objetivo de Desarrollo Sostenible 10.

Una de las oportunidades de desarrollo más importantes que ofrecen las remesas sigue siendo la de crear un vínculo entre estos flujos y los servicios financieros y, al hacerlo, incorporar a millones de personas al sector financiero.

“Durante el último decenio, el FIDA ha realizado inversiones en más de 40 países y financiado más de 60 proyectos a fin de aprovechar los impactos de desarrollo de las remesas sobre las familias y las comunidades”, dijo Paul Winters, Vicepresidente Adjunto del FIDA, durante un acto celebrado hoy en la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York en ocasión del día internacional y su campaña #FamilyRemittances2030.

“Valerse de instituciones de financiación rural para mejorar el acceso a las remesas y el uso que las familias hacen de ellas ha tenido efectos positivos en las zonas rurales, donde muchos receptores que carecían de servicios bancarios han ingresado al sector financiero formal. A raíz de este efecto inclusivo, ahora las familias pueden constituir garantías usando las remesas y acceder a productos financieros, como cuentas de ahorro, líneas de crédito y pólizas de seguro", añadió.

“De hecho, es justo decir que en las zonas rurales, las remesas pueden ayudar a que la migración deje de ser una necesidad y se transforme en una elección para muchísimos jóvenes y para las generaciones futuras”.


Comunicado de prensa n.º: IFAD/27/2019

El FIDA invierte en la población rural y, al empoderar a estas personas, les ayuda a reducir la pobreza, aumentar la seguridad alimentaria, mejorar la nutrición y fortalecer la resiliencia. Desde 1978, hemos destinado 20 900 millones de dólares de los Estados Unidos en donaciones y préstamos a bajo interés a proyectos que han permitido llegar a alrededor de 483 millones de personas. El FIDA es una institución financiera internacional y una organización especializada de las Naciones Unidas con sede en Roma, donde se encuentra el mecanismo central de las Naciones Unidas para el sector de la alimentación y la agricultura.