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Los Gobiernos deben contener el impacto desproporcionado de la COVID-19 en las mujeres del medio rural, afirma el Presidente del FIDA en el Día Internacional de las Mujeres Rurales

15 octubre 2020

©IFAD/Taysir Al Ghanem

Roma, 15 de octubre de 2020. El suministro de alimentos está en riesgo si no comenzamos a dar prioridad a las mujeres rurales durante esta pandemia, afirmó Gilbert F. Houngbo, Presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) de las Naciones Unidas, en una fuerte exhortación a los Gobiernos para que aumenten la inversión en las mujeres rurales.

“Es inaceptable que las mujeres rurales, que tienen un papel tan vital en el cultivo de nuestros alimentos y en el desarrollo de economías florecientes, corran los mayores riesgos durante la pandemia”, expresó Houngbo con ocasión del Día Internacional de las Mujeres Rurales. “Nuestra resiliencia mundial depende de que los Gobiernos presten mayor atención a los impactos socioeconómicos desproporcionados que sufren las mujeres rurales e incrementen sus inversiones para protegerlas”.

Alrededor de 1 700 millones de mujeres y niñas viven en zonas rurales, una quinta parte de toda la humanidad. Las mujeres rurales constituyen el 43 % de la fuerza laboral agrícola en los países en desarrollo y son responsables de gran parte de la producción de alimentos del mundo. Sin embargo, tienen menos acceso que los hombres a las tecnologías, a los mercados, a los activos financieros y a los recursos agrícolas, lo que las hace mucho más vulnerables a los impactos de la COVID-19.

Las restricciones a la circulación han limitado la capacidad de los productores rurales para aumentar y vender su producción. Las mujeres rurales, que suelen tener empleos informales sin protección social, han sufrido más pérdidas de empleo que los hombres y, al mismo tiempo, han experimentado un aumento de las tareas no remuneradas en el hogar, entre las que se incluye el cuidado de los familiares enfermos y de los niños que no asisten al colegio.

“Las mujeres rurales —quienes tienen la mayor responsabilidad por alimentar y criar a la próxima generación— han sido desatendidas durante esta crisis”, comentó Houngbo. “Es hora de elevar la importante contribución que ellas hacen a sus familias, a las comunidades y a las economías de sus naciones y asegurarse de que cuenten con apoyo y protección durante este período sin precedentes”.

Se bien se ha avanzado mucho en los 25 años desde la Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing, que estableció un marco para abordar el empoderamiento de las mujeres, conseguir la igualdad de género en las zonas rurales ha sido difícil. Las mujeres de entre 25 y 34 años tienen un 25 % más de probabilidades que los hombres de vivir en la pobreza extrema.

Nota para el redactor:


Comunicado de prensa n.º: FIDA/48/2020

El FIDA invierte en la población rural y, al empoderar a estas personas, las ayuda a reducir la pobreza, aumentar la seguridad alimentaria, mejorar la nutrición y fortalecer la resiliencia. Desde 1978, hemos destinado USD 22 400 millones en donaciones y préstamos a bajo interés a proyectos que han permitido llegar a alrededor de 512 millones de personas. El FIDA es una institución financiera internacional y un organismo especializado de las Naciones Unidas con sede en Roma, donde se encuentra el mecanismo central de las Naciones Unidas para el sector de la alimentación y la agricultura.