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Semillas para la riqueza: La historia de un millonario de 29 años

Sumaka Japhet es un joven empresario agrícola que se dedica al cultivo de semillas de arroz. Nos habíamos enterado de su éxito y su fama de millonario en la localidad, y durante una de nuestras visitas sobre el terreno viajamos por un camino largo y accidentado para conocerlo.

Nuestra camioneta avanzaba dando saltos por el camino de tierra roja que cruza el fértil paisaje del estado de Benue, en Nigeria. Cuando faltaba alrededor de un kilómetro para llegar, por fin pudimos ver la aldea de Sumaka al final de un sendero de pastos crecidos. Apenas un año antes de nuestra visita, durante la cosecha, un grupo de pastores nómadas había atacado y destruido esta pequeña aldea rural y sus cultivos, pero hoy, en lo que queda del lugar, las actividades cotidianas se desarrollan con normalidad.

Sumaka nos recibió debajo del árbol de mango de la aldea con una sonrisa amplia y cálida. Me dijo: ‟Nadie cree que un muchacho como yo, en un lugar como este, pueda ser millonario, pero aquí estoy”.

Mientras recorríamos las plantaciones de sandía y chiles, Sumaka me contó sobre su crianza en esta remota comunidad rural. Su padre trabajaba duro cultivando arroz aplicando métodos tradicionales, y con lo que vendía ganaba lo suficiente para pagar los gastos escolares de Sumaka.

De alguna manera, Sumaka siempre supo que tras completar su educación volvería a cultivar esos arrozales, pero nunca se imaginó cuán diferentes serían las cosas en su caso.

En 2017, luego de la universidad, se enteró de la existencia del Programa de Desarrollo de las Cadenas de Valor financiado por el FIDA y decidió unirse a él. El proyecto le proporcionó un conjunto de insumos iniciales que incluía fertilizantes, herbicidas, pesticidas y semillas certificadas y de calidad, y esos pocos elementos cambiaron para siempre su manera cultivar el arroz.

Ese primer año, Sumaka cosechó más de 2,5 toneladas métricas por hectárea, casi tres veces más de lo que su padre solía cosechar con los métodos tradicionales. ‟Estaba tan emocionado”, me contó. ‟Y cuando mi padre vio los resultados, me sentí tremendamente feliz”.

El año siguiente, el programa invitó a Sumaka a participar en un curso de capacitación de cuatro meses sobre producción de semillas de arroz. También recibió apoyo técnico, incluida una bomba de riego, y gradualmente aumentó su producción de semillas certificadas de alta calidad. En cada temporada de cultivo, vendía las semillas e invertía las ganancias en el siguiente ciclo.

En 2018, Sumaka perdió una cosecha entera debido al ataque de los pastores, pero eso no lo detuvo. En 2019, volvió a plantar y vendió su cosecha de semillas de 3,5 toneladas métricas por hectárea al programa por 1,2 millones de nairas nigerianos (unos USD 3 000). Con 29 años, Sumaka se había transformado en millonario.

‟Lo que puedo ganar en tres meses es más de lo que ganan en un año los jóvenes oficinistas que trabajan en puestos gubernamentales”, señaló. ‟Aquí puedo pasar tiempo con mi familia en la aldea, y eso para mí es importante”.

Al hablar sobre el futuro, Sumaka muestra su gran espíritu emprendedor. Está planeando unirse a otros jóvenes a quienes el FIDA ha capacitado en la producción de semillas de arroz para abrir una empresa de semillas certificadas. Además, está animando a los productores a utilizar semillas certificadas de alta calidad entregándoles sin costo paquetes iniciales de sus semillas certificadas. Siempre les pide a los agricultores que planten sus semillas certificadas al lado de las semillas tradicionales para comparar el rendimiento y la calidad, porque está seguro de que volverán a comprar más.

Obtenga más información sobre la labor del FIDA en Nigeria.