16 days of activism against gender-based violence: Building a brighter future for women and girls

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16 días de activismo contra la Violencia de género: Construyendo un futuro más brillante para las mujeres y las niñas

©FIDA/Susan Beccio

La violencia contra la mujer es mucho más que una violación de los derechos humanos. Socava la salud física y mental de las mujeres, así como su capacidad para ser integrantes felices y productivas de las sociedades a las que pertenecen. También es una manifestación de la desigualdad de género en esas sociedades.

Hoy en día, la realidad es que la violencia contra la mujer está aumentando en todo el mundo. Las medidas de confinamiento y cuarentena impuestas con motivo de la pandemia de la COVID-19, así como el consiguiente aislamiento social, están contribuyendo a un alarmante aumento de la violencia física, psicológica, sexual y económica contra la mujer. Igualmente preocupantes son las informaciones relativas a un aumento de la violencia contra los niños.

El 25 de noviembre, el FIDA, junto a sus asociados la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), reflexionará sobre estas realidades durante la puesta en marcha de nuestra campaña 16 Días de Activismo contra la Violencia de Género. Durante la ceremonia de apertura, tendremos el honor de contar con la presencia de la cineasta india Vibha Bakshi, que pronunciará el discurso de apertura. Su trabajo —incluido el recientemente estrenado Son Rise, un documental galardonado que retrata la realidad de la violencia de género en el estado indio de Haryana— es pertinente tanto para la campaña de este año como para las iniciativas del FIDA de larga data en favor de la igualdad de género.

Son Rise narra la historia de Kusam y su marido Jitender, una familia de agricultores del medio rural. Antes de conocer a su pareja, Kusam sobrevivió a un terrible calvario en el que fue chantajeada y violada en grupo en repetidas ocasiones por ocho hombres durante 18 meses. El documental retrata con detalle la determinación de Kusam y el incansable esfuerzo de Jitender para lograr justicia. También cuenta la historia de un grupo de líderes locales y sus esfuerzos para reducir la discriminación y la violencia de género cambiando las normas patriarcales de sus comunidades.

Son Rise ganó el premio al mejor documental en la gala de premios nacionales de cine celebrada en la India en 2019. El documental es la contribución de Bakshi al proyecto HeforShe, un movimiento solidario global cuyo objetivo es lograr que los hombres y los niños participen en la defensa de la igualdad de género.

“Las conversaciones que uno ve en el documental son conversaciones que deberían mantenerse en todos lados”, explica Bakshi. “Y deberían entablarse situando a los hombres y los niños en el centro, prestando atención a la esencia de la masculinidad”, añade.

Las palabras de Bakshi también resuenan en el FIDA y en su labor encaminada a abordar las desigualdades de género y poner fin a la violencia de género. En las comunidades rurales en las que trabajamos, hemos visto con mucha frecuencia actos de violencia de género protagonizados por hombres en su intento por mantener las desigualdades de poder y las dependencias económicas existentes. En particular, las mujeres que intentan incorporarse al sector de la agricultura a veces se exponen a sufrir violencia a manos de sus parejas.

A fin de abordar esta realidad, el FIDA centra su labor en el fortalecimiento de la representación de la mujer en los debates y los procesos decisorios de sus comunidades y en el apoyo a las mujeres que asumen puestos de liderazgo, por ejemplo, en las organizaciones locales de agricultores. También trabajamos simultáneamente en el plano doméstico. Como parte de nuestra metodología basada en los hogares, procuramos que los hombres y los niños participen en los debates relativos a los cambios positivos de comportamiento. La metodología basada en los hogares también promueve la independencia económica de la mujer mediante el fortalecimiento de su acceso a tierras, créditos y recursos productivos.

Entendemos que la mentalidad y el comportamiento que hemos visto a menudo en los hombres de estas comunidades deben ser sometidos a un proceso de transformación significativo para poder traducirse en nuevas normas que perpetúen la igualdad de género. Para ello, es esencial que comprendan que el objetivo de las metodologías basadas en los hogares no es desempoderar a los hombres. Por el contrario, se trata más bien de facultar a los hogares para que aborden las desigualdades de género en beneficio de todos sus miembros y avancen hacia el logro de sus planes de futuro.

Este enfoque da buenos resultados. Hemos observado que las tasas de violencia de género en los hogares y las comunidades en los que se aplican las metodologías basadas en los hogares, en especial las tasas de violencia derivada de disputas sobre la propiedad, el acceso a los recursos y el control de los mismos, pueden disminuir considerablemente.

La violencia, la explotación y la discriminación físicas, sexuales y domésticas representan mucho más que una violación de la integridad de la mujer. Constituyen una violación de sus derechos. Impiden el logro de la igualdad de género y socavan la contribución de la mujer al desarrollo de sus comunidades. Nuestra visión compartida de un futuro en el que todas las personas vivan en paz y prosperidad —tal y como ha quedado plasmado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible— solo podrá hacerse realidad cuando las mujeres estén a salvo de la violencia en todas sus formas.

Como nos recuerda Bakshi, “El cambio no puede forzarse. Los hombres retratados en Son Rise tuvieron su momento de comprensión. Cambiaron. Cuando otros hombres comprendan, ellos también cambiarán”. Para el FIDA, y también para las mujeres y los hombres del medio rural con los que trabajamos, este cambio es la clave de un futuro más prometedor y más sostenible para todos.

Consulte más información sobre el apoyo del FIDA a la igualdad de género.