3 formas de combatir la pobreza rural en el Cercano Oriente y África del Norte utilizando tecnologías digitales

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3 formas de combatir la pobreza rural en el Cercano Oriente y África del Norte utilizando tecnologías digitales

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En las últimas décadas, las tecnologías digitales se han convertido en nuestras compañeras permanentes. Gracias a los teléfonos inteligentes y las computadoras portátiles, estamos ahora más conectados que nunca. Estos dispositivos han cobrado aún mayor importancia a partir del brote de la COVID-19, ya que nos han ayudado a mantenernos en contacto incluso en tiempos de distanciamiento físico.

Muchos podrían suponer que estas innovaciones, así como los beneficios que ofrecen, solo pueden aprovecharse en los países más desarrollados del mundo. En realidad, estas tecnologías digitales se están extendiendo rápidamente en todas las naciones en desarrollo, incluidos algunos de los países con las situaciones de mayor fragilidad, y han demostrado ser esenciales en la lucha contra la pobreza y el hambre.

Desde hace varios años, los proyectos respaldados por el FIDA que se ejecutan en toda la región del Cercano Oriente y África del Norte incluyen iniciativas relacionadas con la tecnología de la información y las comunicaciones para el desarrollo en la labor orientada a ayudar a los pequeños productores rurales. En el difícil contexto de la crisis de la COVID-19, las iniciativas de ese tipo han adquirido especial importancia. A continuación se presentan tres ejemplos.

Marruecos: Una iniciativa de comercialización electrónica ayuda a productores rurales de ganado ovino

A solo 50 km de los vibrantes mercados de Marrakech, las zonas rurales de la provincia de al-Haouz presentan niveles de pobreza preocupantes. Allí las personas dependen de la agricultura y la cría de ganado para subsistir, pero estas actividades no suelen generar una remuneración suficiente para garantizar un ingreso seguro y digno.

En 2013, se puso en marcha un proyecto financiado por el FIDA para mejorar las condiciones de vida en al-Haouz. Entre las numerosas innovaciones que se han introducido gracias al proyecto, se incluye la creación de una plataforma en línea para la comercialización de ganado llamada Hawli.Haouz. La plataforma ayuda a los ganaderos de ovinos a vender sus animales con mayor facilidad en la región, especialmente para la celebración de Eid al-Adha, en la que se consume cordero como el plato principal tradicional.

La iniciativa ha logrado importantes resultados. En 2015, su primer año de funcionamiento, se ofrecieron más de 200 ovejas a través de la plataforma, lo que generó ventas por un valor de alrededor de USD 65 000. En los dos años siguientes, el número de ovejas vendidas, así como las ganancias generadas, prácticamente se quintuplicaron.

Estos resultados han hecho que cada vez más productores se sumen a la plataforma: actualmente hay más de 25 asociaciones de ganaderos de todo el país que venden sus animales a través de ella. De todos modos, la plataforma sigue beneficiando especialmente a los pequeños ganaderos de ovinos, que suelen vivir en zonas aisladas y están desconectados de los grandes mercados.

Egipto: Mayor acceso a los mercados gracias a una nueva aplicación de compra

Las causas de las altas tasas de pobreza rural de Egipto no difieren mucho de las que afectan a los pequeños productores rurales de Marruecos. En particular, el acceso físico a los mercados puede ser muy difícil de alcanzar para las comunidades agrícolas más remotas, que no suelen contar con el dinero, los activos ni la infraestructura que se necesita para mantener una presencia en ellos. Esos son precisamente los casos en los que las tecnologías digitales pueden suplir las carencias.

El Proyecto de Promoción de los Ingresos Rurales mediante la Mejora del Mercado, financiado por el FIDA y activo en Egipto desde 2011, ha desarrollado recientemente su propia plataforma de comercialización electrónica llamada SHARI. Los pequeños productores de Egipto podrán emplear la plataforma y su aplicación móvil conexa para comercializar sus productos en línea, vinculándose tanto con mercados mayoristas como con consumidores finales. La aplicación se pondrá en funcionamiento en diciembre de 2020 y se prevé que llegue a entre 10 000 y 20 0000 usuarios.

Si bien SHARI está orientada a los pequeños productores, también beneficiará a los consumidores finales. La aplicación permite comparar diferentes productos seleccionados, lo que ayuda a los consumidores a encontrar el precio más conveniente. También aprende a partir del uso que hace cada usuario y muestra sugerencias basadas en transacciones anteriores y el historial de búsqueda.

Además, SHARI ayuda tanto a los agricultores como a los compradores a hallar las contrapartes más fiables al hacer una transacción. Después de completar una operación, cada parte debe evaluar a la otra usando una escala de 1 a 5. Estas evaluaciones se promedian para generar la “puntuación de fiabilidad” de cada usuario, al igual que sucede con los sistemas de calificación de otras populares aplicaciones de compras. Los resultados de las búsquedas mostrarán automáticamente a los vendedores con las mejores calificaciones en primer lugar, lo que fomenta transacciones en buena fe.

El circuito de las ventas en línea ha demostrado ser eficiente y rentable para los pequeños productores. También les ha permitido seguir vendiendo sus productos pese al brote de la COVID‑19, facilitando las ventas a pesar de ciertas medidas, como el cierre de los mercados, que, de otro modo, habrían tenido consecuencias devastadoras. Lo que es más, en algunos casos, la pandemia ha impulsado el surgimiento de nuevas herramientas digitales desarrolladas exclusivamente para afrontar sus efectos.

Jordania: Concesión oportuna de donaciones por medio de aplicaciones de monederos electrónicos

Entre otras importantes dificultades socioeconómicas que ha sufrido el país recientemente, las medidas de confinamiento de Jordania han afectado la ejecución del Proyecto de Crecimiento Económico y Empleo en las Zonas Rurales, financiado por el FIDA, el cual ofrece donaciones a pequeños productores para que inviertan en sus propias actividades agrícolas. En muchos casos, la asistencia internacional para el desarrollo es lo único que evita que estas comunidades vulnerables caigan en la pobreza extrema y sufran de inseguridad alimentaria. En esas situaciones críticas, que la COVID-19 no ha hecho más que agudizar, ofrecer ayuda se ha vuelto aún más imperioso.

Para mantener la concesión oportuna de donaciones pese al confinamiento, el proyecto comenzó a transferir fondos a los participantes por medio de aplicaciones de monederos electrónicos. Con este tipo de aplicaciones, los fondos se asignan directamente al monedero virtual de cada participante, lo que elimina la necesidad de disponer de una cuenta bancaria tradicional. Incluso en circunstancias que no representan una emergencia, los participantes del proyecto pueden beneficiarse de este tipo de iniciativas. Los participantes suelen tener problemas para abrir cuentas bancarias, ya que, a menudo, disponen de pocos ahorros y no pueden acercarse fácilmente a sucursales bancarias físicas desde las zonas remotas en que viven.

El programa de monedero electrónico se probó, en primer lugar, con 51 participantes. Desde entonces, el número de usuarios activos ha aumentado a 90 receptores de donaciones de cuatro provincias, que lo recomiendan casi de manera unánime. En un esfuerzo por dar a conocer los beneficios de las aplicaciones de monedero electrónico y otros servicios financieros en línea, el Proyecto de Crecimiento Económico y Empleo en las Zonas Rurales ha organizado sesiones digitales de capacitación, en colaboración con la Jordan Payments & Clearing Company. La primera sesión tuvo lugar en septiembre de 2020.

El FIDA está decidido a elaborar y hacer llegar soluciones digitales nuevas y existentes para los pequeños productores rurales desde mucho antes de que iniciara la pandemia de la COVID-19. Las iniciativas como las inversiones en la tecnología de la información y las comunicaciones para el desarrollo forman parte de nuestro mandato de ayudar a estos productores a aumentar su resiliencia, al conectarlos con oportunidades locales y regionales a las que anteriormente tenían dificultades para acceder.

Conozca más sobre la labor del FIDA en Egipto, Jordania y Marruecos.