Ofrecer oportunidades a la juventud rural

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Ofrecer oportunidades a la juventud rural

Unos 1 000 millones de jóvenes viven en países en desarrollo, casi la mitad de ellos en zonas rurales. El Informe sobre el desarrollo rural 2019 del FIDA concluye que esta enorme población joven de las zonas rurales puede generar grandes dividendos en materia de crecimiento social y económico, pero solo si se le brindan las oportunidades adecuadas.

¿Cuáles son los principales desafíos y preocupaciones que afectan a los jóvenes en las zonas rurales?
Cuando somos joven, nos encontramos en transición a la edad adulta y nos enfrentamos a muchos desafíos. Ahora, para los jóvenes del medio rural, este período es particularmente complicado: necesitan tener las habilidades necesarias para ser productivo en una economía que cambia rápidamente. Además, está la revolución digital, el cambio climático, la urbanización y la transformación de la dieta. Todo esto ya ocurría antes, pero no a semejante velocidad; así que les preocupa en cierta medida contar con las habilidades cognitivas y no cognitivas adecuadas que se necesitan en la economía moderna, como la capacidad de trabajar en equipo y usar las redes sociales.

Ahora vivimos más tiempo que antes, lo que significa que la tierra se hereda más tarde y, si eres mujer, tienes menos probabilidades de heredarla. En África Subsahariana, menos de uno de cada diez jóvenes posee tierras, en comparación con uno de cada tres adultos. Las mujeres jóvenes tienen la mitad de probabilidades que los hombres jóvenes de ser propietarias de tierras. Cuando eres joven, es difícil acceder al crédito y la financiación necesarios para la agricultura. Sin ellos, es muy difícil salir adelante.

A menudo oímos que los agricultores están envejeciendo y que los jóvenes no quieren trabajar en la agricultura. ¿Es esto cierto?
Una de las cosas que se oyen es que los agricultores están envejeciendo. Si analizamos los datos, la edad media de los cabezas de familia está en torno a los 45 años y en el caso de todas las personas que dedican su tiempo a la agricultura es de 34 años. No es cierto que los jóvenes estén abandonando la agricultura; de hecho, la mayoría de los jóvenes de las zonas rurales, entre los 15 y los 24 años, trabajan en este sector de una forma u otra, pero quieren una agricultura diferente de la que han tenido sus padres. No quieren la monotonía asociada a la agricultura. Los jóvenes están dispuestos a trabajar en este sector, pero quieren que sea un negocio, quieren que sea rentable y quieren algo diferente.

Actualmente, los jóvenes son objeto de una gran atención. ¿Es suficiente con que las políticas y el desarrollo se centren en los jóvenes?
Se espera que, en África, el número de jóvenes se duplique de aquí a 2050. Dado este crecimiento sin precedentes de la población joven, hay una tendencia a centrarse solo en los jóvenes. El problema es que, si no hay oportunidades en general, las oportunidades para los jóvenes no son posibles. Si capacitamos a los jóvenes en materia de tecnología digital que proporcione información sobre cultivos y precios, pero no hay acceso al mercado, el proyecto fracasará. Las políticas destinadas a los jóvenes deben integrarse en estrategias de desarrollo más amplias, especialmente en el desarrollo rural.

Dicho esto, aun cuando hay oportunidades, los jóvenes se enfrentan a limitaciones específicas. No basta con crear oportunidades en general: es necesario concentrarse al mismo tiempo en las limitaciones específicas que afectan a los jóvenes. Separar las políticas destinadas a los jóvenes del resto puede perjudicar a los jóvenes. Lo que hay que hacer es incluirlos en el contexto más amplio; por ejemplo, si trabajamos con estrategias de desarrollo rural, es importante incluir a los jóvenes porque este es su futuro.

El informe aborda los desequilibrios de género y es interesante leer sobre la carga triple que pesa sobre las mujeres. ¿Qué nos puede decir al respecto?
Sabemos que en las zonas rurales hay algunas limitaciones que no existen en las zonas urbanas. Sabemos que los jóvenes sufren sus propias limitaciones. También sabemos que las mujeres en particular tienen una serie de limitaciones para acceder a los insumos, a la mano de obra, a los bienes y a los derechos sobre la tierra, y la combinación de todas estas cosas crea esa carga triple para las mujeres jóvenes.

Para superar esta combinación de limitaciones hay que abordar sistemáticamente estos problemas, lo cual comienza con el empoderamiento de las mujeres. Pero, más allá de esto, también necesitan tener acceso a la tierra y la promulgación de leyes que les permitan acceder a ella, al crédito, a los insumos y a la mano de obra.

¿En qué sentido son los jóvenes de las zonas rurales más vulnerables al cambio climático?
Los países más vulnerables al cambio climático son aquellos que dependen en gran medida de la agricultura. Además, es en estos países donde vive un mayor número de jóvenes.

Los jóvenes se enfrentan a limitaciones específicas: necesitan aprender sobre el clima, necesitan saber lo que está pasando en el entorno en el que van a trabajar y tienen limitaciones para acceder a esta información. El cambio climático es un problema de los jóvenes, porque son los más afectados en un sector en el que trabajan mucho, y va a ser cada vez peor. También van a tener limitaciones para acceder a la información que necesitan para hacerle frente, para poder adaptarse.

 

Lea el Informe sobre el desarrollo rural 2019 - Crear oportunidades para los jóvenes de las zonas rurales.