Resilience in rural Syria: The sound of songbirds

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Resiliencia en las zonas rurales en Siria: El sonido de los pájaros cantores

© FIDA/Mouhab Alawar

En los últimos diez años, el conflicto ha paralizado gran parte de la economía rural de Siria. En todas las zonas rurales, las personas suelen repetir lo que se ha convertido en una frase común: “ningún sonido es tan fuerte como el de los disparos”. Pero al menos hay una mujer del medio rural que está escuchando otro cantar.

Para Erfat Ganim, el sonido de los pájaros cantores es la esencia de una vida feliz. Con una buena planificación y un pequeño préstamo del Proyecto de Desarrollo Integrado de la Ganadería (ILDP), respaldado por el FIDA, Erfat ha podido convertir su pasión por los pájaros cantores en su trabajo ideal.

Muchas personas en Siria han quedado desempleadas, y, en todo el país, las condiciones de vida se han visto afectadas por una serie de crisis económicas cada vez más agudas. Por ello, cuando Erfat se enteró de la existencia del proyecto, inmediatamente vio una oportunidad.

“Decidí solicitar un préstamo de 125 000 libras sirias (unos USD 250) para comprar algunas gallinas”, explica Erfat. “Las alimentaba con gran simpatía y ellas generosamente me daban huevos cada mañana, que luego yo recogía y vendía a mis vecinos y otros habitantes de la zona. Los huevos son una parte importante de nuestro desayuno, por lo que tenía un buen mercado aquí en el pueblo”.

Año tras año, Erfat aumentaba el número de gallinas que poseía, vendía más huevos y ganaba más dinero para mantener a los seis integrantes de su familia. Pero un día se enteró de que en la ciudad había una gran demanda de pájaros cantores y de que algunas personas de pueblos cercanos estaban obteniendo importantes ganancias a partir de la cría de esos pájaros. “Entonces tomé la valiente decisión de remplazar mis queridas gallinas con pájaros cantores”, dice con una sonrisa.

Erfat vendió todas sus gallinas por un buen precio durante la temporada alta y sumó ese dinero a sus ahorros. El Proyecto de Desarrollo Integrado de la Ganadería le ayudó a elegir una buena especie de pájaro cantor, pero, debido a su alto valor, al principio solo pudo comprar unos pocos. Erfat vació una habitación de su pequeña casa para crear un espacio alegre para los recién llegados. Después de unos pocos meses, pudo vender sus pájaros por un precio mayor, y, de esa manera, su negocio comenzó a crecer.

“Todos los negocios comienzan por algo pequeño”, dice Erfat. “Estoy muy feliz de haber logrado resultados positivos siendo una mujer del medio rural y me enorgullece tener tantos pájaros ahora. Puedo beber mi café de cada día mientras disfruto su canto, y genero grandes ganancias para ayudar a mi familia a cubrir todas sus necesidades”.

En un país en el que los precios suben sin control, Erfat ha hallado una forma innovadora no solo de mejorar sus condiciones de vida, sino también de amortiguar el sonido de las balas con la dulce melodía que le regalan los pájaros cantores.

Obtenga más información sobre la labor del FIDA en Siria.