Rome-based agencies establish SSTC collaboration to benefit cassava production in the Congo

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Los organismos con sede en Roma colaboran en el marco de la cooperación Sur-Sur y triangular en beneficio de la producción de yuca en el Congo

©FIDA/Fabiana Formica

En docenas de hogares de Bouenza, un departamento del suroeste de la República del Congo, los voluntarios se sientan frente a las mesas de sus cocinas con anticipación. Toda la familia ha sido invitada a degustar un nuevo tipo de harina de yuca de calidad industrial importada desde Nigeria; para ello, han preparado fufú, un plato tradicional congoleño similar a los dumplings. La harina importada es de una variedad diferente a la que están acostumbrados (harina hecha de yuca cultivada localmente), por lo que se ha pedido a los voluntarios que la evalúen por su color, olor, sabor, textura, elasticidad y consistencia general. Afortunadamente, sus críticas son positivas, y la nueva variedad obtiene excelentes valoraciones en general.

Sin embargo, esta no se trata de una simple sesión de degustación, sino que representa uno de los muchos esfuerzos que el país, junto con sus asociados para el desarrollo, despliega para hacer frente a los graves problemas que presenta lograr la seguridad alimentaria y la nutrición. La yuca, cultivo alimentario básico para más del 90 % de la población congoleña, representa una tercera parte del promedio de consumo diario de alimentos de todo el país. La República del Congo, donde el 98 % de los agricultores del país se dedican a su cultivo, es también uno de los mayores productores mundiales de yuca. No obstante, la producción nacional de yuca no satisface la demanda y el país depende en gran medida de las importaciones para subsanar esa deficiencia.

La harina de yuca nigeriana tampoco se importó de manera ordinaria; su envío se había organizado en el marco de un nuevo proyecto, financiado por el Mecanismo de cooperación Sur-Sur y triangular entre China y el FIDA y gestionado mediante una colaboración entre los tres organismos de las Naciones Unidas con sede en Roma, que representaba solo una parte de una colaboración más amplia entre Benin, Côte d'Ivoire y la República del Congo. La región de África en la que se encuentran estas tres naciones es famosa por su capacidad para procesar yuca, y esta parte del proyecto en concreto se diseñó para revolucionar la industria de la harina de yuca de la República del Congo.

Desarrollo: colaborar para aumentar la productividad de la harina de yuca

Si bien el proyecto se encuentra todavía en fase inicial, sus objetivos finales son claros: tiene por objeto establecer un marco y un plan de negocio basado en datos empíricos para la producción de harina de yuca enriquecida y su venta en mercados nacionales y regionales. La pieza central del plan consiste en un molino, que se construirá gracias a una asociación entre los sectores público y privado, donde se elaborarán productos de yuca enriquecida a precios asequibles y que proporcionará un mercado de confianza para que los pequeños agricultores puedan vender sus productos. Al mismo tiempo, el proyecto se dirigirá también a esos pequeños productores de yuca, con la esperanza de ayudarles a aumentar su capacidad de producción y a encontrar otros compradores en las cadenas de valor industriales.

Por supuesto, esto representa un esfuerzo enorme, que requiere que los tres organismos de las Naciones Unidas con sede en Roma, el FIDA, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), trabajen juntos. Sin embargo, como es habitual en sus colaboraciones, cada organismo aporta desde su propia experiencia particular. El FIDA se ocupará de crear organizaciones y vínculos: fortalecer las organizaciones de agricultores, establecer asociaciones mutuamente beneficiosas y generar fondos para la mejora de la capacidad de los productores en pequeña escala. La FAO encabezará la elaboración y adopción de políticas normativas aplicables a las cadenas de valor de la yuca. El PMA actuará como coordinador entre los diversos asociados y ayudará a facilitar un mejor acceso al mercado para los productores de yuca. La colaboración de los organismos también propiciará la asociación entre los sectores público y privado necesaria para construir el molino.

Como es habitual en todos los proyectos nuevos, los primeros esfuerzos se han dirigido a construir una base sólida de investigación para orientar las actividades futuras. Poco después del inicio del proyecto, los organismos con sede en Roma establecieron un plan de trabajo detallado para el proyecto, en estrecha colaboración con la Academia China de Ciencias Agrícolas Tropicales (CATAS). Ya se están llevando a cabo varias actividades de investigación como, por ejemplo, análisis de mercado y estudios de impacto ambiental, junto con la elaboración de normas nacionales para la harina de yuca.

Estudios, degustaciones y módulos de capacitación en una cadena de valor de yuca mejorada

Sobre la base de los resultados preliminares de esos estudios, algunas de las actividades iniciales del proyecto están casi listas para ponerse en marcha.

Muy pronto, los grupos de productores de yuca en pequeña escala del distrito de Loudima comenzarán a recibir capacitación sobre todos los aspectos relacionados con la gestión de grupos, la identificación de esquejes de yuca de calidad y resistente a las enfermedades y el funcionamiento del material de plantación. Mientras tanto, el PMA está trabajando con esos grupos para determinar posibles lugares donde construir almacenes para su cosecha. La construcción de esos almacenes correrá a cargo de artesanos locales, lo que representa otra forma de apoyar la economía local en el marco del proyecto.

También se prevé la celebración de más sesiones de degustación de la harina importada de Nigeria. Dado que las escuelas (más concretamente, los comedores escolares) van a reabrir sus puertas en octubre, el PMA tiene previsto organizar sesiones de degustación dirigidas a un público más joven. Con el tiempo, se espera obtener una gama de opiniones de muchos grupos de diferentes edades.

Aunque la labor de esta colaboración acaba de empezar, los resultados hasta la fecha parecen muy prometedores. El proyecto marca un buen comienzo para la colaboración entre los organismos con sede en Roma en el marco de la cooperación Sur-Sur y triangular, y plantea la posibilidad de que también en el futuro se pongan sobre la mesa formas de colaboración más innovadoras y diversificadas.

Obtenga más información sobre la labor del FIDA en la República del Congo.