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Colaborar más estrechamente como familia de las Naciones Unidas en los países: avances en la ejecución del programa de reforma de las Naciones Unidas en Asia y el Pacífico

03 diciembre 2020
©FIDA/GMB Akash

A raíz de la aprobación de la resolución 72/279 de la Asamblea General, en mayo de 2018, un consorcio de organismos de las Naciones Unidas se reunió y reflexionó sobre el modo en que el sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo podía prestar un apoyo más coherente, responsable y eficaz para ayudar a los países a cumplir la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. La contribución del FIDA a las reformas conexas introducidas en las Naciones Unidas se convirtió en una prioridad institucional y un imperativo de gestión. Habiendo transcurrido más de dos años desde la aprobación de la resolución, y a menos de 10 años de que se cumpla el plazo para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), ¿cómo se manifiestan los avances sobre el terreno en la región de Asia y el Pacífico?

Nuevos marcos de cooperación vinculados a los planes nacionales de desarrollo. La reforma del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo consiste básicamente en lograr un nuevo posicionamiento del sistema de las Naciones Unidas para aumentar la agilidad y la capacidad de respuesta a los planes nacionales de desarrollo que, a su vez, están vinculados a la consecución de los ODS. Los equipos del FIDA en los países de Asia y el Pacífico han procurado participar plenamente, junto con miembros de los equipos de las Naciones Unidas en esos Estados, en los procesos de preparación de las nuevas evaluaciones comunes para los países y los nuevos marcos de cooperación de las Naciones Unidas para el desarrollo sostenible. Estos procesos tienen plazos diferentes, pero algunos ya se han finalizado. En el caso del Afganistán, Bangladesh, China, Filipinas, Indonesia, el Pakistán y Viet Nam, los equipos en los países han participado plenamente en el apoyo a la elaboración de nuevas evaluaciones comunes o la actualización de los marcos de cooperación existentes. Esto ha permitido poner en primer plano cuestiones relacionadas con la pobreza rural, la agricultura y la seguridad alimentaria, incluido el impacto de la COVID-19 en los sistemas alimentarios. En el caso de Camboya, Indonesia y China, los equipos del FIDA en esos países participaron activamente en la preparación de los nuevos marcos de cooperación, y firmaron el documento final junto con otros organismos. Se prevé introducir y firmar otros marcos de cooperación en 2021. No obstante, si bien se están logrando buenos avances, siguen planteándose desafíos. Puesto que el FIDA no cuenta con una oficina en muchos de los países de la región, en esos casos, resulta difícil participar en las evaluaciones comunes y los procesos de los marcos de cooperación. Además, incluso en los países con las mayores oficinas establecidas, los niveles de dotación de personal son muy inferiores a los de otros organismos de las Naciones Unidas, lo que a menudo obliga a tener que hacer elecciones con respecto a las actividades en que el personal puede ocupar su tiempo.

Nuevas estrategias en los países. Otro elemento muy importante del proceso de reforma es la armonización de las nuevas estrategias que ejecutan los diferentes organismos de las Naciones Unidas en los países con los nuevos marcos de cooperación para el desarrollo sostenible. En el caso del FIDA, esto ha conllevado que todos los nuevos programas sobre oportunidades estratégicas nacionales (COSOP) que se encuentran en fase de diseño sean sometidos a un exhaustivo proceso de consulta con el equipo de las Naciones Unidas en el país, y que la matriz de resultados finales de los COSOP deba ajustarse de manera clara y directa a los objetivos y las metas de los marcos de cooperación. Un buen ejemplo de esto es el de Nepal, donde el nuevo proyecto de COSOP se sometió a consultas con el equipo de las Naciones Unidas en Katmandú en noviembre de 2020, tras lo cual se celebró una segunda consulta con organismos bilaterales presentes en el país, por ejemplo, de Alemania, los Estados Unidos de América, Finlandia, el Japón y Suiza. Este tipo de consultas ha permitido detectar nuevas oportunidades de colaboración, incluso con otros organismos con sede en Roma (OSR). En 2021, los nuevos COSOP correspondientes a Bangladesh, Camboya, Myanmar y el Pakistán atravesarán procesos de consulta similares para garantizar la plena armonización y sinergias a nivel nacional. En los marcos de resultados de todos los nuevos COSOP se hará referencia a los objetivos de los marcos de cooperación para el desarrollo sostenible, y los respectivos coordinadores residentes de las Naciones Unidas tendrán la oportunidad de examinar la versión definitiva de los COSOP antes de que estos se presenten a la Junta Ejecutiva.

Estrategias conjuntas en los países. Una novedad muy interesante en el contexto de las nuevas estrategias en los países ha sido la puesta a prueba de estrategias conjuntas de los OSR. Por ejemplo, en 2020 se ultimó una estrategia tripartita de los OSR para Indonesia, que orientará la realización de programas conjuntos en los próximos años. Esta estrategia se centra en promover sistemas alimentarios sostenibles y se ajusta plenamente al nuevo marco de cooperación para el desarrollo sostenible. Inicialmente, la atención se concentrará en ejecutar un proyecto conjunto en Nusa Tenggara Timur: se potenciará un proyecto financiado por el FIDA en curso incorporando tecnologías innovadoras y capacitación sobre seguridad alimentaria y nutrición de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA). En otros países, como Camboya, el FIDA está colaborando con el PMA y la FAO en la elaboración de marcos tripartitos de programación conjunta.

Programas conjuntos. El FIDA ha logrado grandes avances en toda la región de Asia y el Pacífico en cuanto a la ejecución de programas conjuntos orientados a apoyar las prioridades de los equipos de las Naciones Unidas en los países. En muchos casos, como en el Afganistán, Bangladesh, Kiribati, las Islas Salomón, la India y el Pakistán, la FAO está brindando apoyo técnico en el diseño y la ejecución de proyectos que financia el FIDA. El Fondo también está colaborando con la FAO en la preparación de una nueva propuesta del Programa Mundial de Agricultura y Seguridad Alimentaria (PMASA) que abarca a cuatro pequeñas islas del Pacífico. El PMA también es un importante asociado en varios programas conjuntos. En Bangladesh, el PMA está prestando apoyo a algunos proyectos de inversión del FIDA mediante la elaboración de mapas sobre la pobreza y la nutrición. En Sri Lanka, se ha emprendido una iniciativa conjunta del FIDA, la FAO y el PMA que permitirá hacer aportes conjuntos a la Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios de 2021. En la República Democrática Popular Lao, un proyecto tripartito conjunto del FIDA, la FAO y el PMA, financiado por el PMASA, se centra en respaldar inversiones en el sector agrícola que tienen en cuenta la nutrición. Al mismo tiempo, en Nepal, un programa conjunto de la FAO, el FIDA, el PMA y la Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres (ONU-Mujeres) se está centrando en el empoderamiento de las mujeres del medio rural. En el Pakistán, la FAO y el PMA se han asociado con el FIDA en apoyo de un nuevo proyecto ejecutado en Baluchistán y centrado en la seguridad alimentaria y la resiliencia. Además, en China, se están estableciendo alianzas con ONU-Mujeres en pro de la promoción del empoderamiento de las mujeres. Sin duda, a medida que comiencen a ponerse en práctica los marcos de cooperación para el desarrollo sostenible, y manteniendo una colaboración más estrecha con los equipos de las Naciones Unidas en los países, en el futuro habrá más iniciativas conjuntas de este tipo a nivel nacional.

Nuevos equipos de las Naciones Unidas en los países. El 1 de enero de 2019, todos los coordinadores residentes de las Naciones Unidas asumieron sus nuevas funciones como los más altos representantes de la labor de desarrollo del sistema de las Naciones Unidas, y, desde entonces, encabezan una nueva generación mejorada de equipos de las Naciones Unidas en los países. Esta nueva generación de equipos está determinada por la demanda y cuenta con mejores aptitudes adaptadas para atender las prioridades y necesidades específicas de los países en materia de desarrollo. La función principal de los coordinadores residentes consiste en ofrecer una respuesta colectiva a las necesidades nacionales y garantizar la coherencia y la rendición de cuentas de todo el sistema sobre el terreno. El FIDA reconoce que la función imparcial, potenciada y reforzada de los coordinadores residentes es fundamental para apoyar la eficacia de la labor en los países. Gracias a los esfuerzos que ha realizado el FIDA en los últimos tres años para descentralizar el personal y desplegarlo en la región, el Fondo está ahora en mejores condiciones de participar en las reuniones de los equipos de las Naciones Unidas en los países y los subgrupos asociados que se ocupan del sector agrícola y rural. Se han observado buenos ejemplos de esta sólida participación en China, la India, Indonesia, Camboya y Viet Nam. Por otra parte, esto también ha dado lugar a que el personal del FIDA copresida algunos subgrupos. Por ejemplo, en Camboya, el FIDA y la FAO copresiden de manera conjunta el grupo de trabajo técnico sobre el sector agrícola. No obstante, dado que, en muchos casos, el FIDA solo cuenta con una dotación mínima de personal en sus oficinas en los países y que es preciso supervisar múltiples proyectos en curso, los equipos en los países se enfrentan, inevitablemente, a la necesidad de hacer elecciones difíciles en cuanto a la participación. Por ejemplo, el FIDA solo tiene un funcionario presente en Nepal, Camboya y el Pakistán. En esos casos, el personal solo puede participar en las reuniones más estratégicas e importantes de los equipos de las Naciones Unidas. Además, el Fondo se enfrenta a desafíos singulares en los países en los que no posee una oficina, como en el Afganistán, Bhután, las Maldivas, Myanmar, Papua Nueva Guinea, la República Democrática Popular Lao y Sri Lanka. Si bien se han observado algunas buenas prácticas en la labor en estos países, como la participación periódica por medio de videoconferencia en el Afganistán y Bhután, en otros contextos ha sido difícil participar activamente en las reuniones del equipo de las Naciones Unidas en el país. Una posible solución a largo plazo para estas dificultades podría ser que alguno de los otros OSR presentes en esos países represente al FIDA en las reuniones.

Los equipos de las Naciones Unidas en los países y la COVID-19. El surgimiento de la pandemia a principios de 2020 fue una importante primera prueba de tensión respecto del potencial de coordinación de los equipos de las Naciones Unidas en los países. Al disponer de una mayor dotación de personal en los países y con una implicación mucho más sólida en los equipos de las Naciones Unidas, el FIDA ha podido participar activamente en la labor analítica relativa a la COVID-19 que han coordinado esos equipos a nivel nacional. En China, Filipinas, la India y la República Democrática Popular Lao, el Fondo cofinanció evaluaciones de los equipos de las Naciones Unidas y los OSR sobre el impacto de la COVID-19 en los sistemas alimentarios. En el Pacífico, el FIDA encabezó la labor analítica sobre los efectos del brote de coronavirus en la seguridad alimentaria y la nutrición como parte de la evaluación socioeconómica de las Naciones Unidas, en estrecha colaboración con asociados de los OSR. Por otra parte, el FIDA también ha podido garantizar que los proyectos de emergencia para afrontar la COVID-19 financiados en el marco de su Mecanismo de Estímulo para la Población Rural Pobre se ajusten completamente a los planes de respuesta coordinados por los equipos de las Naciones Unidas a nivel de los países. Además, en Viet Nam y en el Pacífico, el FIDA ha logrado obtener financiación del Fondo Fiduciario de Asociados Múltiples de las Naciones Unidas para la Respuesta y la Recuperación en relación con la COVID-19. En el caso de Viet Nam, un proyecto conjunto propuesto por el FIDA, la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial y ONU-Mujeres, financiado en el marco del Fondo Fiduciario, apoyará el empoderamiento de las mujeres y los jóvenes en cadenas de valor agrícolas resistentes a la COVID-19. En el caso del Pacífico, un proyecto conjunto propuesto por la Organización Internacional del Trabajo, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y el FIDA, financiado en el marco del Fondo Fiduciario, respaldará iniciativas de recuperación frente a la COVID-19 en Fiji, Palau, Tonga y Vanuatu.

Marco de Gestión y Rendición de Cuentas. El Marco de Gestión y Rendición de Cuentas es una pieza fundamental en la revitalización del sistema de coordinadores residentes, ya que proporciona un marco claro e inequívoco para la gestión y la rendición de cuentas en los equipos de las Naciones Unidas en los países. Además, pone en práctica un doble sistema de rendición de cuentas que está en la base del nuevo sistema de coordinadores residentes, que incluye tanto a entidades de las Naciones Unidas como a coordinadores residentes. Las evaluaciones de los resultados de quienes integran los equipos de las Naciones Unidas en los países incluirán al menos un indicador de desempeño relacionado con los resultados del equipo, y los coordinadores residentes cumplirán una función formal en la aportación de información para el proceso de evaluación. A este respecto, en diciembre de 2020, los coordinadores participarán, por primera vez, en el proceso de evaluación ex ante de los resultados de los directores del FIDA en los países de Asia y el Pacífico, y viceversa.

En conclusión, analizando toda la región, y pese a la relativamente pequeña presencia de oficinas del FIDA en los países y a los desafíos que ha planteado la pandemia, se han logrado grandes avances en apoyo del programa de reforma de las Naciones Unidas: se está introduciendo una nueva generación de marcos de cooperación de las Naciones Unidas para el desarrollo sostenible; se están elaborando nuevas iniciativas tripartitas de los OSR; hay muchos ejemplos de programas conjuntos, y, lo que es importante, ha aumentado en gran medida la visibilidad y la participación del personal del FIDA en las iniciativas de reforma de las Naciones Unidas. De cara a la Duodécima Reposición de los Recursos del FIDA, y con el inicio de la "fase 2.0" de la descentralización, el Fondo pasará a tener el 45 % de su personal sobre el terrero. Esto supondrá un aumento de la capacidad a nivel nacional y, sin duda, mejorará aún más la capacidad del FIDA para colaborar con los integrantes del sistema de las Naciones Unidas en apoyo de las prioridades de los países centradas en los ODS y otras esferas.