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Los donantes se comprometen a aportar la financiación más alta jamás otorgada al FIDA para combatir el hambre y la pobreza de los más pobres del mundo

18 febrero 2021

Roma, 18 de febrero de 2021 – USD 3 800 millones es la cantidad que el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), organismo de las Naciones Unidas, podrá invertir en la población rural de los países pobres. Ello será posible gracias al objetivo de financiación sin precedentes fijado hoy por los gobiernos de los 177 Estados Miembros de la organización en el evento anual de su Consejo de Gobernadores.

En un momento en el que muchas naciones se enfrentan a graves desafíos económicos, esta medida demuestra la importancia clave que los líderes mundiales otorgan a la inversión en un desarrollo rural eficaz a largo plazo para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Este decidido voto de confianza aumenta significativamente la capacidad del FIDA para abordar los devastadores efectos socioeconómicos de la COVID-19 y el cambio climático. Con esta financiación sin precedentes, el FIDA llegará a aproximadamente 140 millones de personas en las zonas más frágiles y remotas del mundo durante los próximos tres años.

En combinación con la ampliación de su pionero Programa de Adaptación para la Agricultura en Pequeña Escala (ASAP+), un nuevo programa de financiación proveniente del sector privado y la cofinanciación de asociados nacionales e internacionales, el FIDA se propone ejecutar un programa de trabajo de al menos USD 11 000 millones entre 2022 y 2024.

“Hoy, nuestros Estados Miembros dejaron claro que el destino de las personas pobres y que padecen hambre es importante. Todos estamos unidos en esta batalla contra las consecuencias de la COVID-19 y el cambio climático, pero ninguno siente dichas consecuencias más profundamente que la población rural de los países más pobres del mundo”, dijo Gilbert F. Houngbo, Presidente del FIDA.

“Cuesta menos invertir en sostenibilidad y desarrollar resiliencia a las crisis que responder a repetidas emergencias humanitarias, y para ello se diseñaron los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Este mayor compromiso con el trabajo del FIDA supone un paso importante para cumplirlos. Las contribuciones comprometidas hasta ahora demuestran que nuestros Estados Miembros están decididos a erradicar la pobreza y el hambre, y que confían en el impacto de la labor del FIDA”, añadió Houngbo.

Un total de 67 países han anunciado ya nuevos compromisos de financiación por un total de más de USD 1 100 millones en apoyo de la Duodécima Reposición del FIDA (IFAD12), un proceso mediante el cual los Estados Miembros definen prioridades estratégicas y asignan fondos a la organización para su programa de trabajo 2022-2024. Se esperan más compromisos de financiación a lo largo de 2021.

En una poderosa muestra de apoyo, los Gobiernos de Alemania y Francia hicieron público un comunicado conjunto en el que afirmaron: “Dado que el programa de trabajo del FIDA para 2022-2024 es ambicioso y necesario para abordar la cuestión de la pobreza rural en este momento crítico, hemos decidido aumentar significativamente nuestro apoyo financiero al FIDA hasta alcanzar un máximo histórico. Instamos a todos los Estados Miembros a que se unan a nosotros y hagan una contribución ambiciosa”.

El papel del FIDA entre las instituciones financieras internacionales es muy especial, pues un gran número de Estados Miembros - por lo general más de 100 - contribuyen voluntariamente a su financiación básica. Esto incluye a algunos de los países más pobres del mundo, que estuvieron entre los primeros en anunciar sus compromisos ya en 2020, dejando claro el valor que dan a su colaboración con el FIDA y sirviendo de ejemplo a los grandes donantes para que den un paso al frente.

Muchos de los principales donantes del FIDA han anunciado una contribución significativamente mayor que la anterior. Estados Unidos, históricamente el mayor contribuyente al presupuesto del FIDA, comprometió USD 129 millones, lo que representa un aumento del 43 %. Una declaración emitida por el país hizo hincapié en el papel del FIDA como "un asociado eficaz a la hora de unir las voluntades de los países donantes en un entorno multilateral y lograr reducir la pobreza rural".

Francia (USD 106 millones, un 50 % adicional), Italia (USD 96 millones, un 45 % adicional), Suecia (USD 87,3 millones, 60 % adicional) e Irlanda (USD 14,3 millones, 66 % adicional) también anunciaron un aumento de sus compromisos. Finlandia y Noruega también aumentaron sus promesas básicas en un 40 %. Alemania, China, los Países Bajos, Japón y Canadá hicieron importantes promesas de USD 101 millones, USD 85 millones, USD 82,9 millones, USD 57,3 millones y USD 55,5 millones respectivamente.

Otros países, incluidos Camboya, Laos, Madagascar, Mauritania, Pakistán y Filipinas también anunciaron contribuciones más altas, uniéndose a los que prometieron aumentos significativos el año pasado, entre ellos Burkina Faso, Côte d'Ivoire, Gambia, Grecia, Luxemburgo, Malí, São Tomé y Príncipe, Sierra Leona y Uganda. Comprometiéndose a contribuir por primera vez desde 2013, Haití anunció una aportación más del doble que su última contribución, mientras que Somalia anunció su primer compromiso financiero con el FIDA en tres décadas.

Además, los Estados Miembros acordaron financiar un nuevo Marco de Sostenibilidad de la Deuda para garantizar que los países bajo extrema presión financiera a causa de su deuda puedan seguir recibiendo financiación del FIDA.

También acordaron que al menos la mitad de la financiación recibida apoyará proyectos de desarrollo rural en África subsahariana. Más de una cuarta parte se canalizará a países que enfrentan conflictos u otras situaciones de fragilidad.

Al menos el 40 %se invertirá en abordar los desafíos del cambio climático, contribuyendo a cumplir los compromisos del Acuerdo de París y garantizando que más financiación para la lucha contra el cambio climático llegue a los pequeños agricultores. La inversión en los jóvenes y la creación de empleo rural también serán prioridades clave.

El enfoque del FIDA - un desarrollo rural centrado en las personas - fomenta el crecimiento desde abajo con inversiones en las comunidades, las pequeñas y medianas empresas, los pequeños productores y la economía rural no agrícola.

Está demostrado que estas inversiones en la base de la sociedad promueven la prosperidad, la seguridad alimentaria y la resiliencia ante el cambio climático, los desastres naturales, los aumentos de precios y otras pertubaciones como la COVID-19 que pueden desembocar en crisis humanitarias.

A partir de 2022, el FIDA implementará un modelo de negocio reforzado que incorpora las lecciones aprendidas de la pandemia de la COVID-19 para garantizar que sus inversiones del FIDA ayudan a la población rural a mantener el progreso logrado y a disponer de medios de vida mejores, más fuertes y más resilientes frente a esta y otras crisis futuras.


Comunicado de Prensa No.: FIDA/11/2021

El FIDA invierte en la población rural y, al empoderar a estas personas, las ayuda a reducir la pobreza, aumentar la seguridad alimentaria, mejorar la nutrición y fortalecer la resiliencia. Desde 1978, hemos destinado 23 200 millones de dólares de los Estados Unidos en donaciones y préstamos a bajo interés a proyectos que han permitido llegar a alrededor de 518 millones de personas. El FIDA es una institución financiera internacional y una organización especializada de las Naciones Unidas con sede en Roma, donde se encuentra el mecanismo central de las Naciones Unidas para el sector de la alimentación y la agricultura.