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Líderes juveniles trabajan hacia un desarrollo rural transformador

© Gralha Azul

Durante la última década, el mundo ha sido testigo de un aumento de movimientos juveniles que exigen transformación. Desde grupos de acción climática hasta instituciones políticas, los jóvenes están asumiendo roles de liderazgo y aportando nuevas perspectivas, demostrando que no solo son el futuro, sino también el presente.

Cuando se trata de jóvenes en áreas rurales, el escenario no es diferente. Aunque los jóvenes rurales enfrentan desafíos y capas adicionales de exclusión en comparación con otros jóvenes, no obstante están encontrando el camino para ser el cambio que quieren ver en el mundo.

Hemos identificado 10 iniciativas en toda la región de América Latina y el Caribe que promueven la acción climática, la generación de ingresos a través de organizaciones lideradas por las comunidades, conservación salvaguardan y difusión de conocimientos y tradiciones locales, y mucho más. Cada uno ha respondido a una convocatoria abierta del Premio a la Innovación Juvenil Rural, un proyecto organizado por el FIDA y cofinanciado por el Gobierno Chino. El Premio se enfoca en identificar y fomentar proyectos innovadores que puedan ser modelos dentro de la región y, sobre todo, que están hecho por jóvenes.

A continuación, compartimos un poco de esas 10 historias. Seleccionadas entre 570 participantes, cada uno de los ganadores a continuación muestran la pasión, la visión del futuro y la fe de sus fundadores en el potencial de la innovación, incluso en tiempos difíciles.

Una Mano para Oaxaca conoce un par de cosas sobre la superación de desafíos. Este grupo de la zona rural del sur de México se dedica a promover la recuperación económica, cultural y social tras el terremoto de 2017 que arrasó con la mayor parte de la región de Oaxaca. Como todas las iniciativas de recuperación, este es un esfuerzo grupal que depende en gran medida del compromiso de la comunidad para ayudar a recuperar la región.

En la foto de arriba, una mujer de Huazolotilán enseña orgullosa su horno de pan, reconstruido con el apoyo de la iniciativa

A más de mil kilómetros de distancia, otro grupo de jóvenes mexicanos enfrenta un desafío diferente: ¿cómo contribuir a un mundo sustentable construido sobre una economía circular, es decir, uno en el que exista el uso continuo de recursos y cero desperdicios? La respuesta está en sus manos: las larvas de moscas soldado negras. Hexa Biotech combina su experiencia técnica con su deseo de ver un mundo con Hambre Cero. Utilizan desechos orgánicos para alimentar a sus larvas, que se convertirán en una fuente de alimento sostenible para peces, pollos e incluso rebaños de ganado.

AgroWayu, una iniciativa peruana enfocada a combatir la desnutrición infantil, también busca un mundo Hambre Cero.

Con un bolígrafo en la mano y muestras adicionales de su producto, una gelatina rica en nutrientes hecha principalmente de maracuyá y chía, el representante de AgroWayu, Gian Pierre, pregunta a los niños locales qué piensan de la gelachía. El trabajo de este grupo nos recuerda la importancia de promover la inclusión desde los productores hasta el consumidor final, asegurándose de que todos, incluso familias indígenas, cosechen los beneficios.

Empoderar a las familias locales es también una de los marcos de Gralha Azul ("Uraca Azul"). Esta iniciativa de un pequeño pueblo rural del estado brasileño de Paraná beneficia a más de 32 familias, incluidos indígenas y quilombolas (tipos de comunidades descendientes de africanos que huyeron de la esclavitud).

A través de su trabajo, promueven el turismo de deportes extremos en alianza con pequeños productores y agricultores familiares, generando ingresos y difundiendo su cultura y productos locales.

La preservación del conocimiento local va de la mano con la restauración de la tierra. El Grupo de Coletores de Sementes do Cerrado ("Grupo de recolectores de semillas del Cerrado") utiliza semillas nativas para restaurar el Cerrado, un bioma de sabana tropical nativo de Brasil. También promueven el uso adecuado del territorio a través de su trabajo, manteniendo cuatro unidades demostrativas de reforestación para enseñar sus métodos.

En la foto de arriba, dos participantes están trabajando duro en el estado de Minas Gerais.

La reforestación es esencial para una acción climática eficaz. En sus esfuerzos por preservar sus bosques locales, Karem Bejarano ha lanzado varias campañas de patrocinio de árboles en la región de Alaska, Colombia, a través de su iniciativa Sembrando Vida. El proyecto ya está atrayendo una atención positiva y patrocinio incluso desde el extranjero.

En todo lo que hace, Karem trabaja duro para asegurarse de que la acción climática vaya de la mano de la inclusión social. Ella cree que, a través de simples gestos, podemos escalar y cambiar el mundo.

 

¿Crees que ya estás comiendo sano solo porque compras verduras? Eduardo Benjamín quiere desmentir ese mito. Él y sus socios fundaron Flor de Tierra, una iniciativa guatemalteca dedicada a promover la seguridad alimentaria y prácticas agrícolas sostenibles. Gran parte de su trabajo se centra en la integración del uso de fertilizantes orgánicos, que producen resultados mejores y más saludables que los convencionales.

Arriba, Eduardo enseña tomates que son el resultado de sus esfuerzos.

La seguridad alimentaria es el alma del Grupo Pé Na terra (“Grupo Pie en el suelo”). Estos cinco jóvenes se han reunido para promover una agricultura familiar sostenible y saludable. Cultivan alimentos a través de buenas prácticas agroforestales y operan en todos los niveles de la cadena de valor, desde el productor hasta el consumidor, manteniendo también un mercado abierto y un restaurante, ambos ubicados en la ciudad de Sananduva, en el estado brasileño de Paraná.

Durante un día de visita, José Eduardo habla con Wilson, un agricultor del estado brasileño de Espírito Santo. Es un negocio habitual para Raiz Capixaba, una startup que conecta a los pequeños productores con los compradores. La empresa ha desarrollado un sistema que predice la cantidad de alimentos que producirá cada agricultor y luego transmite esa información a sus empresas compradoras. Este proceso asegura que los pequeños productores permanezcan conectados al mercado y pongan la cantidad justa de productos orgánicos en las mesas de los consumidores de las grandes ciudades.

En la costa opuesta de América del Sur, Libertat imparte cursos de alfabetización financiera en las zonas rurales de Colombia. Consideran que todas las personas, independientemente de sus antecedentes académicos, su nivel de ingresos o su acceso a la tecnología, tienen derecho al acceso a unas buenas finanzas personales, y a iniciar el camino hacia la independencia financiera.

En la foto de arriba, los jóvenes participantes de la ciudad de Yopal lucen orgullosos los certificados que han obtenido al concluir uno de los cursos de Libertat.

Hasta hace poco, muchos han hablado de la importancia de tomar medidas para un futuro más sostenible y diverso. La característica distintiva de los 10 grupos que hemos presentado aquí, además de muchos otros como ellos, es que no sólo hablan, sino que actúan. Su trabajo deja huella en las vidas de los jóvenes rurales, y también allana el camino para una transformación rural sostenible e inclusiva.

Haga clic aquí para obtener más información sobre los galardonados del Premio a la Innovación Juvenil Rural de América Latina y el Caribe.